Transporte público en la CDMX: insuficiente e inseguro, alerta el Centro Mario Molina

Un análisis del Centro Mario Molina revela que el transporte público en la Ciudad de México sigue siendo insuficiente, fragmentado e inseguro, lo que impacta la calidad de vida de millones de capitalinos y requiere soluciones integrales y urgentes.

Adolfo Flores ·  05 DE ENERO DE 2026
Transporte público en la Ciudad de México

A pesar de los esfuerzos de modernización en los últimos años, el transporte público en la Ciudad de México (CDMX) continúa siendo insuficiente y presenta graves deficiencias en materia de seguridad y cobertura, así lo indicó el Centro Mario Molina (CMM) —un organismo independiente especializado en movilidad urbana y medio ambiente— que publicó un análisis y estudio donde plantea una radiografía crítica de la situación que enfrentan millones de usuarios diariamente en nuestra Ciudad.

El estudio señala que aunque existen sistemas de transporte masivo como el Metro, Metrobús, Trolebús y Cablebús, no son suficientes para atender la demanda de desplazamientos en una metrópoli que sigue creciendo. Esto se traduce en tiempos de traslado prolongados, condiciones de viaje incómodas y, en muchos casos, escenarios donde la percepción de inseguridad limita las opciones de movilidad de las personas.

Un servicio que no alcanza para todos

De acuerdo con el análisis, el transporte público en la CDMX todavía no logra cubrir las necesidades básicas de movilidad de sus habitantes, especialmente en zonas periféricas donde las alternativas son escasas o nulas. Esto obliga a muchos capitalinos a recurrir a opciones informales o privadas, lo que incrementa los costos y tiempos de traslado.

El documento destaca que parte de la población con ingresos más bajos destina una proporción significativa de su salario a cubrir gastos de transporte, lo cual agrava las desigualdades sociales y limita el acceso a oportunidades laborales, educativas y de servicios básicos.

Expertos del Centro Mario Molina explican que el problema va más allá de la mera existencia de unidades o rutas, e involucra la eficiencia operativa, la interconectividad entre sistemas, la frecuencia de los servicios y la calidad del servicio prestado. La falta de cohesión entre las diferentes formas de transporte provoca que los usuarios tengan que hacer múltiples trasbordos, lo que conlleva más tiempo de viaje y aumenta el desgaste físico y económico de quienes dependen de estos sistemas.

Seguridad: un factor que no se puede ignorar

Otro punto que subraya el análisis del CMM es la inseguridad que enfrentan los usuarios del transporte público en diversas zonas de la ciudad. Aunque las cifras oficiales varían, encuestas y datos de percepción ciudadana indican que una parte importante de quienes utilizan el transporte público se sienten vulnerables a incidentes como robos o agresiones durante sus desplazamientos.

Esta percepción no solo afecta la calidad de vida de los usuarios, sino que también puede convertirse en un factor que desaliente el uso del transporte público, empujando a más personas a optar por vehículos particulares y contribuyendo a la congestión y contaminación que caracteriza a la metrópoli.

Impactos en la calidad de vida y la sostenibilidad urbana

La insuficiencia y precariedad del transporte público en la Ciudad de México repercute, además, en otros ámbitos esenciales. La congestión vehicular no solo aumenta los tiempos de traslado, sino que también tiene costos económicos y ambientales considerables.

Estudios regionales han demostrado que la falta de alternativas de transporte eficientes empuja a muchas personas a depender del automóvil, lo que resulta en más tráfico, emisiones contaminantes y menor productividad urbana.

El Centro Mario Molina enfatiza que mejorar el transporte público debe ser una prioridad para las autoridades y actores urbanos, no solo para aliviar la presión sobre el sistema actual, sino también para construir una ciudad más equitativa, sostenible y con mejor calidad de vida para todos sus habitantes.

Propuestas y caminos a seguir

Entre las recomendaciones que se desprenden del análisis, se encuentran:

  • La necesidad de incrementar la cobertura de transporte masivo.
  • Mejorar la seguridad de los usuarios.
  • Optimizar la coordinación intermodal entre los distintos sistemas de transporte.
  • Promover políticas públicas que incentiven una movilidad más sostenible.

Asimismo, el documento sugiere avanzar en la modernización de las unidades, implementar tecnología para mejorar la eficiencia y la seguridad, así como fortalecer la planificación urbana para que las rutas y servicios respondan a las verdaderas necesidades de desplazamiento de la población.

Urgencia de un transporte público digno

El análisis del Centro Mario Molina deja claro que el transporte público en la CDMX sigue siendo insuficiente e inseguro, a pesar de los avances implementados en años recientes. Para millones de capitalinos, la movilidad diaria sigue siendo un reto que afecta su economía, bienestar y tiempo de vida.

En un contexto urbano que demanda soluciones integrales y sostenibles, el mejoramiento del sistema de transporte público es una pieza clave para construir una ciudad más competitiva, equitativa y habitable.

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