Un tesoro escondido al norte de la CDMX: así es el Zoológico de Aragón

El Zoológico de Aragón guarda especies poco conocidas como ranas exóticas, tarántulas y serpientes gigantes. Un espacio educativo y familiar dentro del Bosque de San Juan de Aragón que muchos capitalinos aún no descubren.

Adolfo Flores · Hace 1 minuto
El Zoológico de Aragón alberga felinos, reptiles, aves y especies exóticas en un entorno natural dentro del Bosque de San Juan de Aragón, al norte de la CDMX.

Cuando se habla de zoológicos en la Ciudad de México, casi siempre viene a la mente el de Chapultepec, pero pocos saben que dentro del Bosque de San Juan de Aragón se esconde un espacio lleno de sorpresas naturales que vale mucho la pena explorar.

El Zoológico de Aragón es uno de esos lugares que, aunque no siempre aparece en el radar turístico, guarda historias, especies poco comunes y experiencias educativas que lo hacen diferente al resto.

Este zoológico se ha convertido con los años en una opción accesible y familiar para quienes viven al norte y oriente de la capital. Su enfoque no solo está en la exhibición de animales, sino en la educación ambiental, la conservación y el contacto cercano con especies que rara vez vemos en nuestro día a día.

Su origen y etapas en la historia de la CDMX

El Zoológico de Aragón comenzó su historia en 1964, cuando abrió al público con una colección cercana a las 135 especies y alrededor de mil 650 ejemplares. Desde sus primeros años, se convirtió en un punto de encuentro muy visitado por familias del Valle de México, especialmente para quienes buscaban un espacio recreativo y educativo al norte de la ciudad.

Con el paso de los años, el recinto enfrentó el reto de modernizarse y adaptarse a nuevas necesidades, tanto en el cuidado de los animales como en la experiencia de los visitantes. Ante este escenario, en 1998 el gobierno capitalino impulsó un proyecto integral de renovación que transformó sus instalaciones y dio paso a una nueva etapa.

Tras varios años de trabajos, el zoológico reabrió sus puertas en 2002, con espacios mejorados y una visión más enfocada en la conservación y el bienestar animal.

Mucho más que leones y jirafas: sus especies más curiosas

Una de las grandes joyas del Zoológico de Aragón es su colección de reptiles, anfibios y arácnidos, que suele pasar desapercibida para muchos visitantes. Aquí es posible observar ranas de colores llamativos, tarántulas de gran tamaño y serpientes gigantes que impresionan tanto a niños como a adultos.

Estos espacios están diseñados para mostrar la diversidad de ecosistemas y romper con la idea de que solo los grandes mamíferos son protagonistas.

Además, el zoológico alberga aves rapaces, felinos, primates y especies que han sido rescatadas, lo que refuerza su papel como centro de protección y cuidado animal. Para muchos capitalinos, descubrir qué tan cerca de casa existen este tipo de ejemplares resulta toda una sorpresa.

El lobo mexicano: la especie más peculiar de este Zoológico

La especie más rara y fascinante que puedes encontrar en el Zoológico de San Juan de Aragón —y que muchos visitantes quizá no saben que está ahí— es el lobo mexicano (Canis lupus baileyi).

Este animal no es solo interesante por su apariencia, sino por su historia de conservación: fue considerado extinto en vida silvestre desde los años 70, y gracias al trabajo de programas binacionales de recuperación, incluyendo precisamente el que involucra al zoológico de Aragón, se ha logrado repoblar y proteger esta especie tan emblemática.

El lobo mexicano tiene un significado especial para los esfuerzos de conservación en México y Estados Unidos, ya que su presencia en el zoológico no es solo para exhibición, sino parte de un programa de reproducción y reintroducción en su hábitat natural.

La colección animal del zoológico incluye también especies endémicas y en peligro, como el conejo de los volcanes, lo que pone aún más en valor la diversidad que puedes descubrir en este lugar si te animas a visitarlo.

Un zoológico pensado para aprender y convivir

A diferencia de otros zoológicos más grandes, Aragón ofrece una experiencia más tranquila y cercana, ideal para recorrer sin prisas. Cuenta con áreas didácticas, señalización clara y espacios donde se explican datos poco conocidos sobre los animales, su hábitat y los riesgos que enfrentan en la vida silvestre.

Otro punto a favor es su integración con el Bosque de San Juan de Aragón, lo que permite complementar la visita con áreas verdes, lagos artificiales y zonas de descanso. Es un plan perfecto para un fin de semana sin salir de la ciudad y sin gastar de más, ya que el acceso suele ser gratuito o de bajo costo.

Un lugar que muchos no sabían que existía

Aunque lleva décadas en funcionamiento, el Zoológico de Aragón sigue siendo un secreto bien guardado para muchos habitantes de la CDMX.

Su tamaño manejable, la variedad de especies poco comunes y su vocación educativa lo convierten en una alternativa distinta a los zoológicos tradicionales. Es un espacio ideal para despertar la curiosidad de los más pequeños y reconectar con la naturaleza en medio del caos urbano.

Si ya visitaste el Zoológico de Aragón, cuéntanos qué fue lo que más te sorprendió y qué especies recuerdas con más cariño. Y si aún no lo conoces, tal vez sea momento de darle una oportunidad.

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