México y Estados Unidos acuerdan iniciar reformas estructurales al T-MEC
México y Estados Unidos acordaron comenzar conversaciones formales para impulsar reformas estructurales al T-MEC, incluyendo reglas de origen y colaboración en minerales críticos, en un contexto de presión política y retos económicos.
México y Estados Unidos han dado un paso importante en la relación comercial bilateral al acordar formalmente iniciar conversaciones sobre posibles reformas estructurales y estratégicas al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), en el marco de la primera revisión conjunta prevista para este año.
El anuncio se dio tras el encuentro entre Marcelo Ebrard, secretario de Economía de México, y Jamieson Greer, representante comercial de Estados Unidos (USTR), quienes destacaron que, aunque el tratado ha generado avances significativos, existen áreas clave que pueden modernizarse y potenciarse para el beneficio de las tres economías de América del Norte.
¿Qué cambios se buscan en el T-MEC?
Según el comunicado conjunto, ambas partes coincidieron en iniciar discusiones sobre reformas que podrían fortalecer el T-MEC y mejorarlo frente a desafíos globales y comerciales. Entre los temas que se podrían analizar están:
Reglas de origen más estrictas
Uno de los puntos más relevantes es la posibilidad de ajustar las reglas de origen, que determinan el porcentaje de contenido regional que deben tener los productos para recibir beneficios arancelarios bajo el T-MEC.
Esta medida podría impactar especialmente a industrias como la automotriz, donde una mayor exigencia de contenido norteamericano buscaría consolidar cadenas productivas más integradas y competitivas.
Colaboración en minerales críticos
Otro aspecto clave es fomentar la cooperación en la extracción y uso de minerales críticos, esenciales para industrias de alta tecnología, energía y movilidad eléctrica.
Este enfoque responde a la necesidad de asegurar cadenas de suministro resilientes y menos dependientes de terceros mercados globales.
Fortalecimiento de políticas externas
También se contempla una mayor armonización de políticas comerciales externas, con el fin de defender mejor a los productores y trabajadores frente a prácticas como el dumping —la venta de productos por debajo de su valor real— que pueden distorsionar mercados y generar presión competitiva injusta.
Contexto político y económico
Este anuncio ocurre en un momento en que la revisión del T-MEC, cuya primera evaluación conjunta está programada para el 1 de julio de 2026, ha cobrado relevancia debido a tensiones políticas, económicas y presiones desde Estados Unidos para ajustar ciertas reglas comerciales.
En particular, figuras como el expresidente estadounidense Donald Trump han generado incertidumbre con advertencias sobre posibles cambios arancelarios y cuestionamientos a acuerdos multilaterales, lo que ha generado preocupación en sectores productivos y mercados financieros.
Esta situación ha llevado a que México y Canadá, así como organismos financieros internacionales, planteen escenarios de revisión más amplios o incluso revisiones anuales, ampliando el enfoque tradicional de la evaluación sexenal del tratado.
Impacto esperado en las economías de la región
Para México
La posibilidad de ajustar las reglas de origen y fortalecer la cooperación en minerales críticos podría traducirse en mayor inversión en sectores estratégicos como el automotriz y tecnológico.
Esto, a su vez, puede atraer capital extranjero, generar empleo y consolidar a México como un actor clave dentro de las cadenas productivas norteamericanas.
Sin embargo, también representa un desafío, ya que más requisitos pueden elevar costos de producción para las empresas locales si no se compensa con mayor acceso a insumos o mejoras en infraestructura.
Además, hay preocupación en sectores sensibles, como el energético, que podrían verse directamente afectados dependiendo de las reformas propuestas.
Para Estados Unidos
Unas reglas de origen más estrictas y una mayor colaboración en minerales críticos pueden beneficiar a la industria manufacturera estadounidense, reforzando su competitividad frente a mercados globales. También busca proteger empleos y productores locales ante la competencia internacional.
Para Canadá
Aunque en esta fase las negociaciones son principalmente entre México y Estados Unidos, Canadá ha expresado su disposición a participar en la revisión conjunta y asegurar que cualquier reforma contemple sus intereses económicos.
Esto es importante para mantener la cohesión del bloque comercial y evitar que ajustes bilaterales afecten la estabilidad trilateral.
El valor estratégico de estas reformas
Más allá de los detalles técnicos, lo que está en juego es la fortaleza del T-MEC como pilar del comercio en Norteamérica frente a un entorno mundial competitivo y con tensiones comerciales entre potencias como China y Estados Unidos.
Un tratado modernizado puede impulsar las cadenas de valor regionales, proteger empleos y posicionar a América del Norte como un bloque económico sólido.
Próximos pasos y expectativas
Las conversaciones ahora formalizadas sentarán las bases para la revisión conjunta del T-MEC en los próximos meses, con miras a llegar a un acuerdo que equilibre los intereses de los tres países.
Aunque el proceso puede ser complejo y prolongado, este primer acercamiento representa un paso importante para asegurar la continuidad y relevancia del tratado comercial más significativo de Norteamérica.


