Grupo Salinas paga deuda al SAT y cierra 20 años de disputas fiscales
Ricardo Salinas Pliego y Grupo Salinas anuncian el pago de 32,132 millones de pesos al SAT, cerrando 20 años de disputas fiscales con Hacienda y marcando un nuevo capítulo tras litigios prolongados.
Después de más de 20 años de controversias legales, el empresario Ricardo Salinas Pliego y el conglomerado que dirige, Grupo Salinas, hicieron oficial un acuerdo con el Servicio de Administración Tributaria (SAT) para saldar adeudos fiscales pendientes con el fisco mexicano.
En un comunicado difundido por el grupo empresarial, se informó que las distintas empresas bajo el paraguas corporativo —que incluyen a Banco Azteca, Tiendas Elektra, Italika, TV Azteca y Totalplay— pagarán un total de 32,132 millones de pesos en parcialidades para cubrir créditos fiscales determinados por las autoridades correspondientes.
El primer abono de 10,400 millones de pesos ya fue depositado ante la Tesorería de la Federación, informó el SAT, y el saldo restante se liquidará en 18 pagos adicionales programados conforme a la normativa fiscal vigente.
¿Qué implicó el acuerdo fiscal?
La discrepancia fiscal entre Grupo Salinas y el SAT se deriva de largos años de litigios que involucraron créditos fiscales, recargos y la negativa sostenida del grupo empresarial sobre algunos de los montos exigidos.
Aunque la relación entre Salinas Pliego y las autoridades ha tenido momentos de tensión, el acuerdo representa una resolución práctica a un conflicto prolongado.
Según el comunicado oficial, la decisión de pagar no fue por convicción de justicia o aceptación total de las cifras fijadas, sino con el propósito de “dar vuelta a la página” y cerrar un capítulo que consumió recursos, tiempo y atención.
Desde las redes oficiales de Grupo Salinas, se enfatizó que a partir de este pago ya “no deben nada al gobierno, por ningún concepto”, una declaración que busca poner fin tanto a litigios como a posibles interpretaciones sobre obligaciones fiscales pendientes.
El conflicto fiscal
A lo largo de este proceso, los litigios fiscales alcanzaron instancias superiores, incluyendo la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), y varias resoluciones judiciales confirmaron la obligación de saldar créditos fiscales correspondientes a ejercicios pasados.
El monto total que originalmente se exigía ascendía a más de 51,000 millones de pesos, cifra que fue ajustada mediante beneficios contemplados en el Código Fiscal de la Federación, un mecanismo que permite reducciones siempre que el contribuyente manifieste su intención de saldar la deuda dentro de los términos legales.
Qué significa para el empresariado y la recaudación
Este acuerdo entre Grupo Salinas y el SAT tiene implicaciones importantes para la percepción de la relación entre grandes contribuyentes y el Estado mexicano:
- Representa un precedente sobre cómo se pueden resolver de forma pragmática disputas fiscales prolongadas.
- Refuerza la aplicación de normativas tributarias vigentes y mecanismos de ajuste fiscal disponibles.
- Marca un hito para otros grandes grupos empresariales que enfrentan procesos similares.
Para el entorno económico nacional, la conclusión de estos litigios libera a Grupo Salinas de una carga legal que, durante décadas, fue fuente de incertidumbre tanto para inversionistas como para el propio mercado empresarial.
Reacciones y próximos pasos
Aunque desde el corporativo se ha buscado presentar el pago como un acto de responsabilidad y compromiso con México, también se han dejado ver matices de desacuerdo, lo que sugiere que, a pesar de la finalización práctica del caso, persisten diferencias de fondo entre el grupo empresarial y las autoridades fiscales.
Este acuerdo se produce en un momento en que el SAT ha intensificado sus acciones de recaudación y fiscalización, lo que ha generado atención en otros importantes contribuyentes del país.

