Luigi Mangione evita pena de muerte; jueza federal desestima cargos
Una jueza federal en Nueva York determinó que el acusado del asesinato del CEO de UnitedHealthcare, Luigi Mangione, no podrá enfrentar la pena de muerte en el proceso federal al desestimar los cargos que la permitirían. Mangione sí podría recibir cadena perpetua bajo otros cargos.
Una jueza federal en Nueva York dictaminó que los fiscales no podrán solicitar la pena de muerte contra Luigi Mangione, acusado del asesinato a tiros del director ejecutivo de UnitedHealthcare, Brian Thompson, ocurrido el 4 de diciembre de 2024.
La magistrada Margaret Garnett, del Tribunal de Distrito Sur de Nueva York, desestimó dos cargos federales clave —incluido el de asesinato con arma de fuego y uno relacionado con el uso de armas— que eran necesarios para que el caso pudiera calificarse como susceptible de pena capital.
Según explicó, estos cargos no cumplían con los requisitos jurídicos para ser considerados “delitos de violencia” bajo la ley federal, por lo que no podían sostenerse en el expediente.
¿Qué sigue para Mangione? Cargos que permanecen
Aunque la porte de pena de muerte ha sido retirada del proceso federal, Mangione sigue enfrentando otros cargos federales que podrían conllevar una sentencia de cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.
Estos se basan en acusaciones de acoso interestatal que resultaron en la muerte de Thompson, un mecanismo legal usado por los fiscales federales para imputar homicidio bajo leyes de stalking agravado.
Además del proceso federal, el acusado también continúa enfrentando cargos estatales en Nueva York, incluidos cargos por asesinato y posesión de armas, los cuales se mantienen activos y pueden dar pie a una pena igualmente severa de cadena perpetua si es hallado culpable en ese tribunal.
La selección del jurado para el juicio federal está programada para el 8 de septiembre de 2026, con los alegatos iniciales previstos para el 13 de octubre, aunque estos plazos podrían ajustarse conforme avancen las audiencias previas al juicio.
El crimen y el caso
El caso ha captado atención nacional en Estados Unidos por varios motivos: la víctima, Brian Thompson, era una figura prominente en el sector de seguros médicos; el acusado, Mangione, de 27 años, se ha declarado inocente de todos los cargos federales y estatales; y los detalles del homicidio, captados en video de vigilancia, mostraron a un pistolero enmascarado disparando a Thompson por la espalda en pleno Manhattan.
La munición usada en el crimen tenía inscritas frases críticas hacia las aseguradoras —términos como “retrasar”, “negar” y “deponer”— que algunas interpretaciones sugieren reflejaban una motivación ideológica contra el sistema de salud privado en EU, aunque estas motivaciones aún no han sido probadas en juicio.
Debate legal y político detrás de la decisión
La lucha jurídica alrededor del caso no solo ha sido técnica sino también mediática. Las autoridades federales, bajo la dirección de la entonces fiscal general, habían impulsado que el caso se viera como un asesinato premeditado que conmocionó al país, abriendo la puerta a la pena capital, un elemento controversial en Estados Unidos dada la sensibilidad social y legal de aplicar la pena de muerte.
Sin embargo, la jueza Garnett decidió que, a la luz de las definiciones legales existentes, el cargo de asesinato federal no estaba suficientemente sostenido porque dependía de acusaciones que no califican como “crimen violento” bajo la ley.
Esta interpretación legal cerró la posibilidad de aplicar pena capital, aunque no exoneró a Mangione de enfrentar un proceso penal exhaustivo.
Implicaciones y próximos pasos
Con esta decisión, el caso de Luigi Mangione seguirá siendo uno de los más observados en el sistema judicial estadounidense, combinando aspectos de derecho criminal, debate sobre la pena de muerte y el trasfondo de políticas de salud y justicia.
Avanzan las etapas procesales tanto a nivel federal como estatal, con un proceso que podría prolongarse por meses o incluso años, según la evolución de las audiencias, apelaciones y estrategias de defensa.
Continúa la atención mediática y social en torno a un caso que, por su naturaleza y repercusiones, podría influir en cómo se manejan crímenes de alto perfil y la aplicación de penas extremas en el sistema legal de Estados Unidos.


