Trump nomina a Kevin Warsh para liderar la FED
Donald Trump ha nominado a Kevin Warsh para ser el próximo presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, en sustitución de Jerome Powell cuando concluya su mandato en mayo de 2026. La propuesta ahora pasa al Senado para confirmación.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la nominación de Kevin Warsh como su candidato para encabezar la Reserva Federal (Fed) cuando concluya el mandato de Jerome Powell en mayo próximo.
La decisión, aplaudida por algunos sectores del mundo financiero, abre un nuevo capítulo en la política monetaria estadounidense y ahora deberá ser ratificada en el Senado de Estados Unidos para que Warsh pueda asumir el cargo oficialmente.
Trump anunció la elección a través de su plataforma de redes sociales Truth Social, donde destacó la experiencia y trayectoria de Warsh, afirmando que “no tiene duda de que pasará a la historia como uno de los grandes presidentes de la Fed, tal vez el mejor”.
¿Quién es Kevin Warsh y cuál es su experiencia?
Kevin Warsh, de 55 años, no es un rostro nuevo en la Reserva Federal. Fue gobernador del banco central estadounidense entre 2006 y 2011, convirtiéndose en uno de los miembros más jóvenes en ocupar ese puesto.
Su carrera incluye experiencias en el sector público y privado: fue asesor económico en la administración del presidente George W. Bush, trabajó en Morgan Stanley y actualmente es académico e investigador asociado al Hoover Institution de la Universidad de Stanford.
Warsh ha sido crítico en diversas ocasiones sobre la dirección que ha tomado la Fed en años recientes, especialmente en temas de política monetaria y el manejo de la inflación.
En discursos y declaraciones, ha observado que la institución ha ido más allá de su mandato tradicional, defendiendo reformas y una postura más centrada en los objetivos clásicos de estabilidad de precios y máximo empleo.
El contexto político y económico de la nominación
La elección de Warsh llega en un momento de tensiones entre la administración Trump y la Fed, ya que el presidente ha insistido en que los tipos de interés deberían bajar de forma más agresiva para estimular la economía —una postura que ha sido motivo de críticas cruzadas con el actual presidente del banco central, Jerome Powell.
El proceso para confirmar a Warsh no es automático. Aunque los republicanos tienen mayoría estrecha en el Senado, algunos integrantes del partido, como el senador Thom Tillis, han sugerido que no apoyarán nombramientos hasta que concluya una investigación en curso relacionada con la gestión de Powell, incluyendo la polémica por los costos de renovación de la sede de la Fed en Washington.
Reacciones de mercados
La mera expectativa de la nominación de Warsh tuvo ya impacto en los mercados financieros. El peso mexicano se depreciaba frente al dólar ante la posibilidad de una política monetaria con variaciones en los tipos de interés en Estados Unidos tras el anuncio.
En el ámbito internacional, algunos economistas y figuras del sector, como el exgobernador del Banco de Inglaterra Mark Carney, valoran positivamente la designación por la experiencia técnica de Warsh y su familiaridad con los mecanismos financieros globales.
Sin embargo, otros críticos advierten que su historial y cercanía a círculos financieros podría inclinar la Fed hacia políticas que favorezcan más el crecimiento económico a corto plazo que la independencia tradicional del banco central ante presiones políticas.
¿Qué sigue en el proceso de confirmación?
Tras la nominación oficial por parte de Trump, el siguiente paso será la audiencia de confirmación en el Senado, donde los legisladores evaluarán la idoneidad de Warsh para dirigir la Fed.
El proceso puede ser intenso, dado el papel crucial que juega la Reserva Federal en la economía estadounidense y global —especialmente en la administración de tasas de interés, empleo y estabilidad de precios.
Si logra el respaldo del Senado, Warsh sustituirá a Jerome Powell cuando su mandato expire en mayo de 2026, asumiendo un papel clave en la dirección de la política monetaria de la economía más grande del mundo en un contexto marcado por desafíos inflacionarios y expectativas de crecimiento económico.


