ICE pone fin a operativos migratorios en Minnesota
El gobierno de EE.UU. anunció el fin de los operativos migratorios masivos de ICE en Minnesota tras semanas de protestas, controversias y muertes; queda parcialmente reducido el despliegue de agentes.
La Administración de Estados Unidos anunció este 12 de febrero de 2026 que dará por concluida la polémica ofensiva migratoria conocida como “Operation Metro Surge” en el estado de Minnesota, que desplegó a miles de agentes federales de inmigración en un esfuerzo masivo de detenciones y deportaciones. La decisión fue confirmada por Tom Homan, el designado “zar de la frontera” de la Casa Blanca, en una conferencia de prensa en la ciudad de Saint Paul, cercano a Minneapolis.
La operación, ordenada por el presidente Donald Trump en diciembre de 2025, había intensificado fuertemente la presencia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), la Patrulla Fronteriza y otras agencias migratorias en la región metropolitana de Minneapolis–Saint Paul. En su punto más alto, más de 3 000 agentes fueron desplegados en el área, una cifra muy superior a los alrededor de 150 oficiales que normalmente trabajaban allí antes de la intervención federal.
Reducción de agentes tras semanas de tensión
Aunque el anuncio marca el cierre formal del operativo, el repliegue será progresivo. Homan explicó que la mayoría de los agentes federales enviados a Minnesota serán retirados y regresarán a sus asignaciones regulares o se redistribuirán a otras partes del país. No obstante, una pequeña presencia de personal permanecerá temporalmente para completar la transición y asegurar una salida ordenada de los equipos.
La decisión responde en parte a lo que el gobierno describió como una “cooperación sin precedentes” con autoridades locales y estatales, lo que permitió coordinar esfuerzos de detención con agentes que ahora serían notificados y recibidos desde cárceles del estado, reduciendo la necesidad de patrullajes masivos en las calles.
Operativo bajo controversia nacional
La Operación Metro Surge se convirtió en uno de los esfuerzos migratorios más controvertidos de la Administración Trump. Más de 4 000 personas fueron arrestadas durante los meses de aplicación más activa, incluidos inmigrantes sin antecedentes criminales, lo que generó fuertes críticas por parte de comunidades locales y organizaciones defensoras de derechos civiles.
Minnesota también fue escenario de dos muertes de ciudadanos estadounidenses durante manifestaciones y encuentros con agentes federales, hechos que provocaron indignación y demandas de investigación por parte de líderes locales. Tanto el gobernador Tim Walz como el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, se pronunciaron en contra de la operación, calificándola de excesiva y perturbadora para la cohesión social de la comunidad.
Reacción de autoridades locales
Los líderes políticos locales han recibido con cautela el anuncio del fin del operativo. Mientras que Walz destacó que la retirada de agentes podría aliviar tensiones y permitir la recuperación económica y social de los vecindarios afectados, otros funcionarios expresaron que el impacto psicológico y económico de los meses pasados persistirá y requerirá esfuerzos continuos para restaurar la confianza con las comunidades inmigrantes y residentes legales.
Balance y próximos pasos
Aunque la ofensiva formal de ICE termina en Minnesota, la Administración estadounidense ha asegurado que las acciones de control migratorio continuarán en otras partes del país, ajustándose a un enfoque más coordinado y, según las autoridades, “eficiente”. El objetivo declarado por Homan sigue siendo la identificación y deportación de personas consideradas una amenaza para la seguridad pública.
Para los críticos, sin embargo, la conclusión de Metro Surge no termina con los cuestionamientos sobre tácticas migratorias, uso de la fuerza y respeto a derechos civiles, temas que quedaron en el centro del debate nacional durante el despliegue.


