Javier Duarte seguirá en prisión tras ser vinculado a proceso por peculado
Javier Duarte fue vinculado a proceso por peculado y permanecerá en prisión mientras avanzan las investigaciones. El caso revive uno de los mayores escándalos de corrupción en Veracruz.
El nombre de Javier Duarte de Ochoa vuelve a colocarse en el centro de la conversación pública. Este martes, un juez determinó vincularlo a proceso por el delito de peculado, lo que implica que el exgobernador de Veracruz permanecerá en prisión mientras avanzan las investigaciones.
La audiencia se llevó a cabo en el Reclusorio Norte de la Ciudad de México, donde la autoridad judicial consideró que existen datos suficientes para presumir su participación en el presunto desvío de recursos públicos durante su administración al frente del Veracruz.
De acuerdo con la acusación, Duarte habría participado en un esquema de uso indebido de recursos estatales, los cuales fueron desviados mediante contratos irregulares y empresas fantasma, un mecanismo que marcó su gobierno y que se convirtió en uno de los casos de corrupción más emblemáticos del país.
¿Por qué se le acusa ahora?
Aunque Javier Duarte ya cumple una condena por delitos federales, esta nueva causa penal corresponde al ámbito local y está relacionada específicamente con peculado, es decir, el uso ilegal de dinero público. La Fiscalía General del Estado de Veracruz presentó las pruebas ante el juez, quien resolvió vincularlo a proceso y mantener la medida cautelar de prisión preventiva.
El juez otorgó además un plazo de varios meses para el cierre de la investigación complementaria, tiempo durante el cual ambas partes podrán aportar más elementos antes de llegar a una eventual etapa de juicio.
Un caso que revive el sexenio más polémico de Veracruz
Duarte gobernó Veracruz entre 2010 y 2016. Su administración estuvo marcada por denuncias de desvíos millonarios, crisis financiera, falta de pagos a proveedores y una profunda inconformidad social. Tras dejar el cargo, huyó del país y fue detenido en Guatemala en 2017, para después ser extraditado a México.
En 2018 se declaró culpable de asociación delictuosa y lavado de dinero, delitos por los que recibió una sentencia de nueve años de prisión. Sin embargo, diversos expedientes estatales quedaron pendientes, como el que ahora lo mantiene nuevamente bajo proceso.
Para especialistas en derecho, este nuevo avance judicial representa un intento por cerrar los círculos de impunidad que durante años rodearon a exfuncionarios de alto nivel.
Autoridades reiteran combate a la corrupción
Desde el ámbito estatal se ha insistido en que este procedimiento busca enviar un mensaje claro: los delitos cometidos desde el poder también deben ser castigados. La Fiscalía veracruzana señaló que continuará integrando carpetas relacionadas con presuntos daños al erario y que no se descartan más procesos contra excolaboradores del exmandatario.
Mientras tanto, Duarte permanecerá recluido en tanto se define su situación jurídica por este nuevo cargo.


