Detienen a “Beto” Bazán, operador del Cártel del Golfo buscado por ICE
Un operativo entre autoridades de México y Estados Unidos permitió la captura en Guanajuato de Roberto “Beto” Bazán-Salinas, presunto operador del Cártel del Golfo y uno de los fugitivos más buscados por el ICE por tráfico de drogas.
Autoridades de México y Estados Unidos capturaron en Guanajuato a Roberto “Beto” Bazán-Salinas, presunto integrante del Cártel del Golfo, quien figuraba entre los criminales más buscados por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos.
El arresto se concretó tras un operativo conjunto entre agencias de seguridad de ambos países, lo que representa un nuevo golpe contra las redes de narcotráfico que operan entre México y territorio estadounidense.
Operativo binacional logra la captura en Guanajuato
De acuerdo con información difundida por el U.S. Immigration and Customs Enforcement (ICE), la detención ocurrió en el municipio de Salamanca, donde agentes federales ejecutaron una acción coordinada con autoridades mexicanas.
En el operativo participaron agentes de Homeland Security Investigations (HSI), la Fiscalía General de la República, así como personal de Interpol. Las autoridades estadounidenses informaron que el arresto forma parte de una investigación en curso contra estructuras criminales vinculadas al narcotráfico internacional.
El gobierno estadounidense había emitido una alerta de búsqueda internacional el pasado 21 de enero, cuando difundió la ficha del presunto narcotraficante en redes sociales y pidió apoyo ciudadano para localizarlo.
Acusaciones por tráfico de drogas a Estados Unidos
Según los expedientes de investigación del ICE, Roberto “Beto” Bazán-Salinas está acusado de participar en el contrabando de cargamentos de cocaína, metanfetamina y marihuana desde México hacia Estados Unidos.
Las autoridades estadounidenses sostienen que el detenido coordinaba envíos de droga en grandes cantidades, lo que lo convirtió en uno de los objetivos prioritarios para las agencias de seguridad de ese país.
El ICE también lo identificó como un colaborador activo del Cártel del Golfo, organización criminal que mantiene operaciones en la frontera noreste de México y que históricamente ha utilizado rutas en Tamaulipas para el tráfico de drogas hacia Estados Unidos.
La última ubicación conocida del presunto narcotraficante se situaba en Matamoros, ciudad fronteriza considerada uno de los bastiones históricos del grupo criminal.
Golpe a una de las organizaciones criminales más antiguas de México
El Cártel del Golfo figura entre las organizaciones criminales más antiguas de México, con presencia en estados fronterizos y una larga historia en el tráfico de drogas hacia Estados Unidos.
El grupo fue consolidado en décadas pasadas por líderes como Osiel Cárdenas Guillén, quien convirtió a la organización en una de las estructuras criminales más poderosas del país antes de su captura y extradición.
En años recientes, el cártel se ha fragmentado en diversas células, entre ellas Los Escorpiones y Los Ciclones, que operan en distintas regiones del noreste mexicano y mantienen disputas territoriales con otras organizaciones criminales.
La captura de Bazán se suma a una serie de operativos recientes contra integrantes del mismo grupo, incluidos líderes regionales y operadores financieros detenidos en distintas entidades del país.
Cooperación México-Estados Unidos contra el narcotráfico
La detención de Roberto “Beto” Bazán también refleja la intensificación de la cooperación entre México y Estados Unidos en materia de seguridad y combate al narcotráfico.
En los últimos años, ambos gobiernos han impulsado operativos conjuntos, intercambio de inteligencia y procesos de extradición para llevar ante la justicia a integrantes de organizaciones criminales que operan a ambos lados de la frontera.
Datos oficiales indican que decenas de presuntos narcotraficantes han sido extraditados a Estados Unidos entre 2025 y 2026, como parte de esta estrategia bilateral contra el crimen organizado.
Las autoridades no han confirmado todavía si Bazán-Salinas será extraditado a territorio estadounidense, aunque el hecho de que enfrente cargos por tráfico de drogas en ese país abre la posibilidad de que enfrente un proceso judicial federal en cortes estadounidenses.
Por ahora, la captura de uno de los fugitivos más buscados por el ICE representa un nuevo golpe contra las redes internacionales de narcotráfico, en un contexto donde México y Estados Unidos buscan fortalecer su cooperación para frenar el flujo de drogas y desarticular a los principales operadores de los cárteles.


