Ebrard confirma 90% de avances en negociación del T-MEC pese a amenazas de Trump
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, asegura que las negociaciones del T-MEC avanzan cerca del 90 % y confía en que el tratado trilateral se renovará antes de julio de 2026.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubón, detalló que las negociaciones para la revisión y posible extensión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) han avanzado cerca del 90%, y reafirmó su confianza en que el acuerdo se conservará y se fortalecerá, a pesar de las dudas expresadas por el presidente estadounidense Donald Trump.
Ebrard explicó que, conforme a la legislación estadounidense, el plazo límite para que Estados Unidos decida si extender o no el T-MEC es el 1 de julio de 2026.
Para esa fecha, las negociaciones deberán haber concluido y definido los cambios —en caso de que los haya— dentro del marco del tratado.
Negociación trilateral y próximos pasos
El titular de la SE detalló que ya se completó una primera fase de diálogo centrada en las preocupaciones de Estados Unidos, que abordó más de 50 temas relacionados con comercio bilateral y aspectos técnicos del T-MEC.
Ahora, las discusiones se orientarán a los objetivos específicos de cada país y los ajustes puntuales que se buscan incorporar al acuerdo vigente.
La expectativa de México, según Ebrard, es que el T-MEC no solo se renueve sino que se adapte para dar mayor certidumbre a los sectores productivos de los tres países, reduciendo la incertidumbre comercial y promoviendo el comercio regional en un contexto global de proteccionismo creciente.
Amenazas de cancelación
Las declaraciones del funcionario surgen en medio de comentarios públicos de Donald Trump sobre la posibilidad de dejar expirar el T-MEC o solicitar cambios profundos al mismo.
Sin embargo, Ebrard insistió en que la mera existencia de consultas formales entre los tres socios —México, Estados Unidos y Canadá— indica que no hay un plan claro de cancelación, sino un proceso de negociación trilateral con miras a su renovación.
De hecho, el secretario mexicano de Economía señaló que si realmente hubiera intención de dejar morir el tratado, no se estaría llevando a cabo un proceso formal de consultas y diálogo estructurado, como el que actualmente se desarrolla.
“Tenemos argumentos razonables para asumir que se va a renovar con una serie de cambios y que tenemos que discutir, pero van a ser dentro del Tratado”, dijo el secretario.
Prioridades de México en la revisión
Además de consolidar la vigencia del T-MEC, Ebrard ha señalado reiteradamente que México busca fortalecer mecanismos de solución de controversias, garantizar reciprocidad en temas laborales y comerciales, así como proteger las inversiones y condiciones de mercado que han favorecido el comercio regional.
El avance cercano al 90% en las negociaciones previas a la revisión formal refleja meses de trabajo diplomático y técnico entre las autoridades mexicanas y sus contrapartes en Washington y Ottawa, incluidas reuniones durante foros internacionales como la cumbre de APEC.
Impulso económico y estabilidad comercial
El T-MEC, que reemplazó al antiguo TLCAN en 2020, continúa siendo un componente estructural de la integración comercial de Norteamérica, representando un amplio porcentaje del intercambio entre México, Estados Unidos y Canadá.
Su continuidad es vista por el gobierno mexicano como una herramienta vital para mantener la estabilidad económica, promover inversiones y asegurar el flujo comercial en sectores clave como automotriz, agroindustria y manufactura.
Expectativas hasta julio de 2026
Con el calendario legislativo y comercial marcado, México espera que el proceso de revisión concluya antes del 1 de julio de 2026, fecha en que se definirá de forma definitiva si el T-MEC se mantiene, se modifica o se extiende su vigencia por nuevos periodos.
“El 1 de julio se tiene que decir si quiere o no renovar el Tratado, eso es lo que está establecido en la Ley y lo vamos a saber muy pronto”, comentó Ebrard.
El gobierno mexicano ha subrayado que su objetivo es fortalecer el pacto, buscando mayor certidumbre y competitividad para las empresas nacionales y regionales.
Con estas negociaciones, Ebrard y su equipo buscan asegurar un futuro sólido para el comercio trilateral, reafirmando que, pese a presiones externas y discursos políticos adversos, el T-MEC sigue en marcha y con amplias posibilidades de renovación.


