Avances del T‑MEC 2.0: Ebrard presenta protocolos y negociaciones
Marcelo Ebrard informó que la revisión del T‑MEC avanza con más del 90% de temas pactados, y adelantó que el llamado “T‑MEC 2.0” incluirá protocolos para incorporar cambios sin reabrir el tratado.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubón, ofreció un reporte sobre los adelantos en la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T‑MEC), en un proceso que el gobierno mexicano describe como “moderno, ágil y adaptado a las necesidades actuales del comercio internacional”.
En un evento público tras participar en la instalación del Comité Promotor de Inversiones de la Ciudad de México, Ebrard explicó que las negociaciones con Estados Unidos ya superan el 90 % de avance en los temas planteados por ambas partes, lo cual abre paso a la siguiente etapa en la revisión del acuerdo tripartita.
“Los 54 temas que planteó Estados Unidos y los 12 que planteamos nosotros tienen ya un avance superior al 90 % y ahí encontramos puntos de acercamiento”, detalló el funcionario.
¿Qué es el “T‑MEC 2.0”?
Ebrard adelantó que el proceso no apunta a una renegociación total del tratado, sino a la incorporación de “protocolos adicionales” o side letters —instrumentos legales complementarios que permitirán introducir cambios puntuales sin reabrir por completo el texto original del T‑MEC, firmado en 2020.
“La estructura primordial del tratado va a salir adelante. Aquí lo que estamos hablando son de side letters o protocolos adicionales”, afirmó.
Este enfoque buscaría flexibilizar el mecanismo de actualización del tratado comercial, permitiendo que ciertos ajustes que respondan a prioridades comerciales y económicas puedan concretarse sin detener o reformar por completo el acuerdo principal.
Temas en la mesa de negociación
En las conversaciones con autoridades comerciales estadounidenses, se han abordado temas sensibles y estratégicos que podrían formar parte de estos protocolos o marcos adicionales para el T‑MEC 2.0:
- Reglas de origen para bienes industriales clave, con propuestas para hacerlas más estrictas o adaptativas según la evolución de las cadenas productivas regionales.
- Colaboración en minerales críticos, un área de especial interés dada la creciente demanda de insumos tecnológicos y la importancia de asegurar cadenas de suministro resilientes.
- Armonización de políticas comerciales externas, incluida la lucha contra el dumping —práctica de importar bienes por debajo de su costo real para distorsionar mercados— que afecta tanto a productores mexicanos como estadounidenses.
- Aspectos laborales y procedimientos de aplicación, donde México buscaría mayor simetría en los procesos, de forma que no se perciba ventaja unilateral entre socios.
Ebrard también aclaró que Estados Unidos ha expresado interés en algunas “reformas estructurales”, aunque todavía no se ha definido el alcance específico de esas propuestas.
“Nos tendrán que decir cuáles son los cambios que quieren, pero la estructura primordial del tratado va a salir adelante”, declaró el secretario.
¿Cuál es el próximo paso?
Con estos avances, México y Estados Unidos han entrado formalmente en una fase más técnica de la revisión del T‑MEC, en la que se buscará precisar qué quiere cada país como resultado final del proceso.
En una reunión previa, Ebrard confirmó que este trabajo continuará con reuniones también con Canadá en las próximas semanas, en preparación de la revisión conjunta que debe concluir —según el calendario del tratado— hacia el 1 de julio de 2026.
Además, este enfoque reciente, con protocolos y mecanismos complementarios, podría permitir que el T‑MEC se adapte de forma más dinámica a futuros retos comerciales sin que sea necesario renegociar completamente el texto principal cada vez que surgen nuevos escenarios globales.
Estos adelantos se dan en un contexto global donde el comercio internacional enfrenta presión por la competencia de países asiáticos, tensiones geopolíticas y cambios tecnológicos que obligan a los países a replantear sus acuerdos comerciales tradicionales.
El T‑MEC, que representa una parte fundamental del intercambio en Norteamérica, sigue siendo un pilar clave para México, particularmente en sectores como la industria automotriz, agroindustria y manufactura avanzada.


