Analistas mejoran pronóstico de crecimiento económico de México para 2026
Especialistas del sector privado ajustan al alza la expectativa de crecimiento económico de México para 2026, elevando su pronóstico de PIB a 1.25%, aunque mantienen cautela ante retos como inflación y condiciones internas.
Expertos y analistas del sector privado ajustaron al alza sus expectativas sobre el crecimiento económico de México para este 2026, según la más reciente Encuesta sobre las Expectativas de los Especialistas en Economía del Sector Privado, del Banco de México (Banxico).
La mediana de los pronósticos indica que el Producto Interno Bruto (PIB) podría expandirse alrededor de 1.25%, un incremento moderado respecto a estimaciones previas.
Este ajuste al alza refleja una visión algo más positiva entre los analistas ante un panorama económico con ciertos avances, aunque aún con retos que podrían limitar una recuperación más vigorosa.
Para muchos especialistas, este nivel de crecimiento representa una señal de estabilidad gradual tras un periodo de crecimiento contenido en los años recientes.
¿Qué pronostican para 2026 y 2027?
Además del crecimiento económico, los pronósticos incluyen otros indicadores clave. La inflación general estimada por los analistas se ajustó levemente hacia arriba, colocándose cerca de 3.95% para 2026, lo que sugiere que el objetivo de inflación del 3% establecido por Banxico podría no alcanzarse dentro del año.
Respecto al tipo de cambio, el consenso del sector privado espera que el peso mexicano termine el año alrededor de 18.50 unidades por dólar, un pronóstico más optimista frente a estimaciones anteriores.
También se anticipa que el déficit en la balanza comercial podría disminuir hacia finales del año, aunque estos movimientos están sujetos a las condiciones globales y a la demanda externa.
Para 2027, la perspectiva de crecimiento se proyecta ligeramente menor en comparación con 2026, aunque aún positiva, con estimaciones de alrededor de 1.80%, según los mismos grupos consultados. Este ligero ajuste a la baja para el mediano plazo refleja cautela entre los analistas ante factores internos y externos que podrían afectar la actividad económica.
Factores que preocupan y oportunidades por delante
Los especialistas señalaron varios factores que podrían frenar una expansión económica más sólida para México, entre ellos la gobernanza y entorno de negocios, condiciones económicas externas como la demanda global y la situación interna del mercado y las inversiones. Problemáticas como la inseguridad pública, el desgaste del Estado de derecho y la falta de reformas estructurales también aparecen como retos importantes.
Aun así, la expectativa mejorada del PIB refleja una posibilidad de que la economía mexicana encuentre puntos de apoyo en la actividad interna, el comportamiento del consumo, la inversión y ajustes en la política monetaria que podrían traducirse en mayor certidumbre para inversionistas y empresas.
Contexto global y comparaciones
Aunque el pronóstico del sector privado es más alentador que estimaciones anteriores, aún se sitúa por debajo de otras proyecciones para el mismo periodo que diferentes organismos nacionales e internacionales han realizado.
Por ejemplo, estimaciones oficiales del Gobierno mexicano ubican el crecimiento del PIB en un rango más amplio, mientras que organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI) proyectan una expansión moderada para la economía mexicana en 2026.
En el entorno regional, la recuperación económica sigue siendo desigual, con algunos países de América Latina mostrando señales más robustas de crecimiento, mientras que México continúa enfrentando desafíos estructurales que han moderado su trayectoria de expansión.
Una mirada prudente al futuro económico
En síntesis, el ajuste de las expectativas del sector privado hacia un 1.25% de crecimiento para 2026 representa un signo de confianza moderada en la economía mexicana, aunque con claras advertencias de riesgos.
La combinación de un entorno inflacionario todavía fuera del objetivo, incertidumbres internas y factores externos, hacen que la visión de los expertos sea de prudencia, más que de optimismo desbordado.
Este panorama subraya la importancia de políticas económicas coherentes, mayor inversión productiva y un clima de negocios estable para impulsar el crecimiento de México en los próximos años.


