EU lanza advertencia sobre ofensiva militar contra cárteles
Estados Unidos advirtió a gobiernos latinoamericanos que está dispuesto a lanzar operaciones militares unilaterales contra cárteles de droga si la región no intensifica su cooperación. La advertencia ocurrió en una cumbre de seguridad en Miami convocada por el Comando Sur.
El gobierno de Estados Unidos lanzó una advertencia directa a los países de América Latina: Washington está preparado para actuar por su cuenta contra los cárteles del narcotráfico si la cooperación regional no aumenta.
La declaración la realizó Pete Hegseth, secretario de Defensa estadounidense, durante la inauguración de la conferencia “Américas contra los Cárteles”, organizada en la sede del Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM) en Miami, Florida.
Ante representantes militares y de seguridad de diversos países del continente, el funcionario afirmó que Estados Unidos está listo para lanzar una ofensiva unilateral contra organizaciones criminales que operan en la región.
“Estados Unidos está preparado para abordar estas amenazas e ir solo a la ofensiva si es necesario”, señaló Hegseth durante su discurso inaugural.
No obstante, el secretario de Defensa enfatizó que Washington prefiere una estrategia conjunta con los países latinoamericanos, al considerar que el narcotráfico representa una amenaza compartida para la seguridad regional.
La estrategia de Washington contra el “narcoterrorismo”
Durante la conferencia, autoridades estadounidenses insistieron en que los cárteles deben ser tratados como organizaciones “narcoterroristas”, un concepto que ha ganado fuerza en la política de seguridad de la actual administración estadounidense.
En ese sentido, Stephen Miller, asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, sostuvo que décadas de políticas tradicionales contra el narcotráfico han demostrado sus límites.
Según Miller, el uso de fuerza militar podría ser la única vía para desmantelar a los grandes cárteles, debido a su capacidad financiera, armamento y redes internacionales.
La reunión en Miami también concluyó con una declaración conjunta firmada por cerca de 20 países latinoamericanos y caribeños, donde se reafirma el compromiso de cooperar en materia de seguridad y combatir a los grupos criminales que operan en el hemisferio.
Sin embargo, llamó la atención la ausencia de representantes de México, Colombia y Brasil, tres de los países más relevantes en la lucha contra el narcotráfico en la región.
Operaciones militares recientes en la región
Las declaraciones de Washington ocurren en medio de un aumento de operaciones militares contra redes del narcotráfico en América Latina.
Desde septiembre de 2025, fuerzas estadounidenses han ejecutado ataques contra embarcaciones presuntamente utilizadas para el tráfico de drogas en el Caribe y el Pacífico, operativos que han dejado decenas de muertos y han generado debates sobre la legalidad de estas acciones.
Además, Estados Unidos ha intensificado operaciones conjuntas con gobiernos aliados, como Ecuador, donde ambas naciones iniciaron recientemente acciones militares coordinadas contra organizaciones criminales vinculadas al narcotráfico.
El Comando Sur, responsable de las operaciones militares estadounidenses en América Latina, ha señalado que estas iniciativas buscan debilitar las rutas marítimas utilizadas por los cárteles para transportar cocaína y otras drogas hacia Estados Unidos.
Un giro en la política antidrogas de Estados Unidos
Analistas consideran que las declaraciones de Washington reflejan un cambio en la estrategia estadounidense frente al narcotráfico.
Durante décadas, la política antidrogas se centró en cooperación policial, inteligencia y operaciones de interdicción, pero la actual postura plantea un enfoque más agresivo que incluye acciones militares directas contra organizaciones criminales.
Este giro también revive debates históricos en la región sobre soberanía, cooperación militar y la influencia de Estados Unidos en América Latina, especialmente en un contexto donde varios gobiernos latinoamericanos defienden enfoques alternativos para combatir el crimen organizado.
Mientras tanto, Washington insiste en que la expansión del narcotráfico y su relación con redes criminales internacionales representa una amenaza directa para la seguridad hemisférica.


