Trump amenaza con demandar a los Grammy y a Trevor Noah por broma sobre Epstein
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con demandar legalmente a los Grammy y a su conductor, Trevor Noah, tras una broma en la ceremonia que lo vinculó con el caso de Jeffrey Epstein. La controversia aviva el debate entre humor y difamación.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, encendió una nueva polémica tras la 68ª edición de los Premios Grammy 2026, al amenazar con emprender acciones legales contra el conductor del evento, Trevor Noah, y potencialmente contra la gala misma, debido a una broma que él considera difamatoria en relación con el caso del financiero Jeffrey Epstein.
La controversia se desató durante la ceremonia celebrada en Los Ángeles, cuando Noah, en uno de sus monólogos, hizo una referencia satírica a Trump y al fallecido Epstein, sugiriendo que el presidente necesitaba “otra isla” tras la desaparición de la famosa propiedad vinculada al delincuente sexual, insinuando que Trump lo querría como lugar para estar con el exmandatario Bill Clinton.
La broma y la reacción de Trump
El comentario de Noah, conocido por su estilo de humor político, fue recibido con risas por la audiencia, pero no pasó desapercibido por Trump, quien reaccionó de inmediato a través de su red social Truth Social.
En su publicación, el presidente calificó a los Grammy como “lo peor” y “prácticamente imposibles de ver”, y criticó también a la cadena CBS, que transmitió la ceremonia, reiterando sus roces previos con medios de comunicación.
Según Trump, la broma de Noah implicó falsamente que él y Clinton pasaron tiempo en la isla de Epstein —una acusación que él negó rotundamente— y la calificó como una declaración “falsa y difamatoria”.
En su mensaje, el mandatario sostuvo que nunca ha estado en la isla de Epstein ni “cerca de ella”, y afirmó que hasta ese momento nunca se le había acusado de tal cosa por los medios.

Amenazas de acciones legales
Trump no solo rechazó la insinuación, sino que lanzó una fuerte advertencia: “Parece que enviaré a mis abogados para demandar a este pobre, patético y sin talento presentador”, refiriéndose a Noah, a quien además calificó con términos despectivos.
A su vez, el presidente de EU sugirió que también podría incluir a CBS y a los propios Grammy en posibles demandas por difamación.
La amenaza se suma al historial del mandatario con acciones legales o advertencias contra figuras mediáticas y programas de entretenimiento, donde en ocasiones anteriores ha confrontado a cadenas o comediantes por comentarios críticos.
Escándalo de Epstein
La sensibilidad sobre cualquier mención de Jeffrey Epstein, condenado por tráfico sexual de menores antes de su muerte, ha quedado en el centro del debate público tras la reciente publicación de millones de documentos judiciales relacionados con su caso.
Esa divulgación ha reavivado el escrutinio de figuras públicas vinculadas en el pasado con Epstein, incluso si niegan cualquier implicación directa.
Aunque Trump afirmó que nunca estuvo en la isla de Epstein, registros públicos y documentos de investigaciones anteriores han generado especulación y atención mediática, lo que ha alimentado tanto la discusión sobre la veracidad de las acusaciones como la interpretación del humor político en eventos como los Grammy.
Debate sobre humor y libre expresión
La controversia plantea un debate más amplio sobre los límites del humor satírico en eventos públicos y la responsabilidad legal de artistas o presentadores cuando hacen chistes que tocan temas delicados o que involucran a personajes públicos.
En Estados Unidos, la ley sobre difamación ofrece protecciones robustas a la libertad de expresión, especialmente cuando se trata de figuras públicas, lo que podría complicar cualquier procedimiento judicial que Trump intentara iniciar.
Mientras tanto, la broma de Noah y la respuesta de Trump han dominado las conversaciones en redes sociales y medios, generando opiniones polarizadas sobre si se trata de humor legítimo o de una línea cruzada que amerita acciones legales.
Por ahora, la amenaza de Trump de demandar a Trevor Noah y a los Grammy por una broma sobre Jeffrey Epstein ha encendido un debate sobre política, entretenimiento y libertad de expresión.
Aunque la posibilidad real de una demanda efectiva aún es incierta, el episodio logra amplificar la tensión entre figuras políticas y culturales en el escenario mediático actual.


