Solo 14% de empresas en México superan los 10 años: ¿cómo sobrevivir siendo una MiPyme?

En México, solo 14 de cada 100 empresas superan la década de vida. Aunque las MiPyMEs generan el 52% del PIB, expertos advierten que sin identidad corporativa clara, las marcas están condenadas a desaparecer.

Margarita Jasso ·  17 DE ENERO DE 2026
La identidad corporativa se ha convertido en un factor decisivo para que las micro y pequeñas empresas logren diferenciarse y sobrevivir en un mercado altamente competitivo.

El dinamismo empresarial en México es evidente. De acuerdo con datos del INEGI, cada año nacen más de 365 mil nuevos establecimientos en el país. Sin embargo, detrás de esta vitalidad se esconde una realidad preocupante: la esperanza de vida de las empresas es cada vez más corta.

Cifras de BBVA Research y MetLife México revelan que más del 52% de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (MiPyMEs) cierran antes de cumplir entre dos y cinco años de operación, y apenas 14 de cada 100 empresas logran superar una década de vida.

Este escenario resulta especialmente relevante si se considera que las micro, pequeñas y medianas empresas generan el 52% del Producto Interno Bruto nacional y emplean al 68.4% de la fuerza laboral, consolidándose como el verdadero motor económico del país.

La causa no siempre es financiera

Aunque comúnmente se atribuye el cierre de negocios a factores como la inflación, la competencia o los altos costos operativos, expertos advierten que el problema va más allá de la economía.

La falta de diferenciación y de conexión emocional con los consumidores se ha convertido en una de las principales causas de la alta mortalidad empresarial.

Una marca no existe por lo que vende, sino por lo que hace sentir”, afirma Agustín Pérez, experto de la Escuela Superior de Diseño de Barcelona (ESDESIGN).

Desde su experiencia, el especialista sostiene que hoy el diseño dejó de ser un elemento estético para convertirse en una estrategia de negocio.

“Cuando trabajamos identidad corporativa, no diseñamos logos… diseñamos percepciones. La gente compra lo que entiende, recuerda y le emociona”, explica.

La identidad corporativa como ventaja competitiva

Estudios de la consultoría PwC señalan que el 95% de los ejecutivos considera que la principal responsabilidad de las empresas es generar confianza, una percepción compartida por más del 90% de consumidores y colaboradores.

En este contexto, la identidad corporativa se posiciona como un factor clave para construir credibilidad y permanencia.

BBVA coincide en esta tendencia y destaca que la importancia del branding ha crecido más de 40% en la última década, al ser uno de los pocos elementos capaces de generar lealtad en mercados saturados.

Los 5 fundamentos de la superviviencia corporativa

De acuerdo con Agustín Pérez de ESDESIGN, las marcas que logran escalar y permanecer en el tiempo comparten cinco pilares estratégicos:

1: Claridad

Una marca que no se entiende en tres segundos, simplemente no existe”, señala el experto. En un entorno donde el consumidor escanea más de lo que lee, la comunicación debe ser inmediata.

2: Consistencia

La coherencia entre colores, tono, tipografía y experiencia incrementa hasta en un 20% las probabilidades de éxito, al fortalecer la recordación de marca.

3: Diferenciación

Con cientos de miles de nuevos negocios cada año, parecer uno más es desaparecer. Según la Asociación de Emprendedores (ASEM), el 67% de los negocios no llega al quinto año por no entender su valor único.

4: Experiencia

Las personas no recuerdan anuncios, recuerdan emociones. Una experiencia de marca coherente puede elevar la retención entre 25% y 95%.

5: Evolución

Una identidad está viva. Si no evoluciona, muere”, enfatiza Pérez, subrayando la importancia de adaptarse sin perder esencia.

Sobrevivir dejando huella

En un país donde miles de empresas nacen y mueren cada año, la identidad corporativa dejó de ser un lujo reservado para grandes compañías. Para las micro y pequeñas empresas, dejar de ser invisibles es una condición de supervivencia.

“La pregunta ya no es qué vendes, sino cómo se siente tu marca. Cuando una empresa logra ser reconocible, coherente y emocional, comienza a vender incluso cuando no está hablando”, concluyó el experto de ESDESIGN.

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