La Marmaja en modo supervivencia: la cuesta de enero… que ya se colgó hasta febrero

La cuesta de enero en 2026 se extendió hasta febrero y la inflación sigue afectando el bolsillo. Cada vez cuesta más hacer rendir la marmaja, pero con algunos ajustes es posible sobrevivir hasta la quincena sin quedarse en ceros.

Margarita Jasso ·  24 DE FEBRERO DE 2026
La famosa cuesta de enero no solo llegó puntual… se quedó de visita hasta febrero.

Dicen que enero siempre se hace eterno. Que después de los gastos de diciembre llega la temida “cuesta”, esa etapa en la que la cartera se queda flaca, la marmaja apenas alcanza y uno empieza a hacer cuentas mentales hasta para comprar un café.

Pero este 2026 la famosa cuesta de enero no solo llegó puntual… se quedó de visita hasta febrero. Y muchos seguimos esperando la quincena como si fuera salvavidas, estirando cada billete como si fuera liga y preguntándonos en qué momento se nos fue el dinero.

Porque seamos sinceros: no es solo una sensación. El dinero rinde menos. Vas al súper con la misma cantidad y sales con menos bolsas. Pides lo mismo de siempre y la cuenta sube unos pesos más. No es imaginación ni mala suerte… es la inflación.

Evolución de la inflación y su impacto en los bolsillos

De acuerdo con datos del INEGI, la inflación en México se ubicó alrededor de 3.92%a nivel anual en la primera quincena de febrero de 2026, con incrementos particularmente visibles en alimentos, servicios y productos de consumo cotidiano. Esto significa que, en promedio, los precios son casi 4% más altos que hace un año. Y aunque suene a un número pequeño, en la vida diaria sí pesa. ¿A poco no?…

Por ejemplo, si volteamos un poco hacia atrás, la historia se entiende mejor. En enero de 2024 la inflación rondaba el 4.9%, mientras que en enero de 2023 llegó a niveles cercanos al 7.9%, uno de los picos más altos de los últimos años. Es decir, la inflación ha bajado, sí… pero los precios no regresan. Solo dejan de subir tan rápido.

Y ahí está el truco de la economía: cuando los precios suben, rara vez vuelven a bajar. Se quedan arriba, instalados en nuestra vida cotidiana y por eso sentimos que cada año la cuesta se vuelve más empinada.

Antes, enero era el mes complicado. Luego venía febrero y poco a poco todo se normalizaba. Pero ahora parece que la recuperación tarda más. Entre los gastos acumulados, los ajustes de precios de inicio de año y las deudas que arrastramos desde diciembre, la marmaja entra en modo supervivencia.

Seguro te ha pasado: revisas la cartera y piensas que todavía falta mucho para la quincena. Empiezas a hacer ajustes: menos salidas, menos antojos, menos gustitos. Y aunque suene exagerado, muchas veces febrero se convierte en la segunda parte de enero… pero sin aguinaldo y sin fiestas.

La buena noticia —si es que hay una— es que hay formas de sobrevivir a esta temporada sin quedarnos en ceros antes de tiempo. No hacen magia, pero sí ayudan a que el dinero rinda un poquito más.

Tips para sobrellevar la cuesta

Aquí te dejo algunos tips para aguantar la cuesta cuando todavía se siente pesada:

1. Aplica el “modo básico” temporal

No es para siempre, solo mientras pasa la tormenta. Reduce gastos no esenciales por unas semanas: comidas fuera, antojos diarios o compras impulsivas. A veces pequeños ajustes hacen una gran diferencia al final de la quincena.

2. Haz cuentas… aunque dé flojera

Anotar en qué se va el dinero ayuda más de lo que creemos. A veces descubrimos que la marmaja se fuga en cosas pequeñas que pasan desapercibidas.

3. Compra con lista (y cúmplela)

Ir al súper sin lista es como ir con los ojos vendados. Terminas comprando de más y gastando sin darte cuenta.

4. Cuida los gastos hormiga

El cafecito, la app de comida, el taxi ocasional… nada de eso parece mucho por separado, pero juntos pueden ser la diferencia entre llegar o no a la quincena. (En mi columna anterior te explico un poco más sobre estos gastos hormiga, sirve que nos pones un “like” jaja).

5. Ten un mini guardadito (aunque sea simbólico)

Aunque suene contradictorio en plena cuesta, apartar aunque sea 10 o 20 pesos ayuda a crear el hábito. Y sí, también sirve para emergencias pequeñas.

Porque al final, todos pasamos por esta etapa. La cuesta de enero no discrimina: nos alcanza a todos en mayor o menor medida. La diferencia está en cómo la enfrentamos y en qué tanto logramos organizar nuestra marmaja para que no desaparezca antes de tiempo.

Tal vez febrero ya está por terminar y poco a poco las cosas se estabilicen. Tal vez la próxima quincena llegue como alivio. Pero mientras eso pasa, seguimos haciendo lo que mejor sabemos los mexicanos: rendir el dinero, ajustar el gasto y sobrevivir a la cuesta… aunque se alargue más de lo esperado.

Y tú cuéntame… ¿ya saliste de la cuesta o todavía sigues estirando la marmaja?

Nos leemos en la próxima.

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