Ayotzinapa: denuncian retención de normalistas en la caseta México-Cuernavaca
Padres de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa denunciaron que autoridades impidieron el avance de 16 autobuses con normalistas en la caseta México-Cuernavaca. Acusan criminalización y exigen respeto al libre tránsito.
Padres y madres de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa denunciaron este miércoles que autoridades federales y capitalinas impidieron nuevamente el avance de varios autobuses con estudiantes de la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” que se dirigían desde Guerrero hacia la Ciudad de México para participar en actividades de protesta y exigencia de justicia.
De acuerdo con los familiares, al menos 16 autobuses con normalistas permanecieron retenidos en la caseta México-Cuernavaca, ubicada en la alcaldía Tlalpan, como parte de un operativo de revisión implementado por autoridades federales.
La situación provocó la suspensión temporal de las actividades que los familiares tenían previstas en la capital del país dentro de su jornada permanente de lucha para exigir el esclarecimiento del caso Ayotzinapa.
Padres se trasladan a la caseta para exigir el paso
La movilización estaba programada para iniciar con un mitin en el Antimonumento +43, ubicado sobre Paseo de la Reforma, uno de los principales símbolos de la exigencia de justicia por la desaparición de los estudiantes ocurrida en septiembre de 2014.
Sin embargo, al conocer que los autobuses no podían continuar su trayecto hacia la Ciudad de México, los familiares decidieron trasladarse a la caseta para exigir que se permitiera el paso de los estudiantes.
“Queremos que los dejen pasar”, señalaron los padres durante la concentración realizada en el centro de la capital.
“No estamos en guerra”
Mario González, padre de César Manuel González Hernández, uno de los 43 estudiantes desaparecidos, cuestionó los argumentos utilizados por las autoridades para mantener el operativo de revisión.
Según explicó, funcionarios federales les informaron que las inspecciones forman parte de un mecanismo de seguridad implementado en el acceso a la Ciudad de México.
“No dejan pasar a los padres ni a los estudiantes supuestamente porque hay un filtro de seguridad nacional”, denunció.
El familiar sostuvo que las actividades programadas por los estudiantes y los padres son de carácter pacífico y que las restricciones afectan el derecho constitucional al libre tránsito.
“No estamos en guerra. Tenemos derecho al libre tránsito y necesitamos que pasen porque son actividades pacíficas las de las madres y padres de Ayotzinapa”, afirmó.
Acusan criminalización del movimiento
Los familiares también expresaron preocupación por lo que consideran una estrategia de criminalización hacia los estudiantes normalistas y los colectivos que acompañan la búsqueda de verdad y justicia.
A juicio de los padres, este tipo de acciones generan tensiones innecesarias y podrían derivar en confrontaciones que nadie desea.
Indicaron que las revisiones y restricciones aplicadas a los autobuses han sido recurrentes en los últimos días y forman parte de un operativo especial instalado en los accesos a la Ciudad de México.
Operativo de seguridad en la México-Cuernavaca
Desde principios de semana, autoridades federales mantienen un dispositivo de revisión en la caseta México-Cuernavaca.
El operativo es coordinado por funcionarios de la Secretaría de Gobernación y tiene como objetivo verificar condiciones de seguridad para los vehículos que ingresan a la capital del país.
Entre los responsables de la supervisión se encuentra el subsecretario de Derechos Humanos, Arturo Medina, quien ha señalado que las inspecciones buscan garantizar medidas preventivas y de control en el contexto de movilizaciones sociales y eventos de alta relevancia nacional.
Hasta el momento, las autoridades no han informado si los autobuses podrán continuar su trayecto ni cuánto tiempo permanecerán retenidos.
Un conflicto que revive la tensión histórica
La situación ocurre en un contexto de alta sensibilidad para el movimiento de Ayotzinapa, que continúa exigiendo avances concretos en la investigación sobre el destino de los 43 estudiantes desaparecidos hace más de una década.
A pesar de los cambios de gobierno y de múltiples investigaciones oficiales, las familias sostienen que aún existen pendientes fundamentales para esclarecer completamente lo ocurrido la noche del 26 de septiembre de 2014 en Iguala, Guerrero.
La retención de los autobuses vuelve a colocar el caso en el centro del debate público y reabre la discusión sobre el equilibrio entre las medidas de seguridad implementadas por las autoridades y el respeto a los derechos de manifestación, organización y libre tránsito.
Mientras continúan las negociaciones en la caseta de Tlalpan, padres, madres y estudiantes mantienen su exigencia de poder ingresar a la Ciudad de México para desarrollar las actividades programadas dentro de su jornada de protesta.
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