CCH Oriente entra en paro indefinido tras agresión a estudiante; comunidad exige mayor seguridad
El CCH Oriente inició un paro indefinido tras la agresión a una alumna de 19 años. Estudiantes exigen mayor seguridad dentro y fuera del plantel y acciones urgentes de autoridades.
La comunidad del Colegio de Ciencias y Humanidades Plantel Oriente determinó iniciar un paro indefinido de actividades luego de la agresión contra una estudiante de 19 años, ocurrida en las inmediaciones del plantel, un hecho que encendió las alarmas sobre la seguridad de quienes asisten diariamente a este centro educativo perteneciente a la Universidad Nacional Autónoma de México.
Desde primeras horas del lunes, estudiantes colocaron mantas en los accesos principales y suspendieron clases presenciales y en línea como medida de presión para exigir respuestas claras de las autoridades universitarias y del gobierno capitalino.
El ataque ocurrió cerca de una de las puertas del plantel, cuando la joven se dirigía a clases, pero fue interceptada por un delincuente quien la agredió sexualmente y posteriormente la apuñaló en las inmediaciones del plantel.
El acontecimiento se llevó a cabo cuando la joven pasaba por la puerta tres del plantel ubicado en Avenida Canal de San Juan y Avenida Universidad, colonia Tepalcates.
Una agresión que detonó el paro
De acuerdo con testimonios de alumnos, la estudiante fue interceptada por un sujeto que la atacó físicamente antes de huir. Compañeros acudieron en su auxilio y solicitaron apoyo médico. Aunque el caso ya es investigado por autoridades locales, la comunidad considera que este hecho es reflejo de un problema más amplio: la falta de vigilancia en zonas aledañas al CCH.
En asamblea, los estudiantes acordaron irse a paro indefinido hasta que existan compromisos concretos en materia de seguridad.
Entre sus principales demandas se encuentran mayor presencia policial, iluminación adecuada en calles cercanas, cámaras de videovigilancia y protocolos de reacción más rápidos ante emergencias.
Exigen seguridad real, no solo promesas
A través de comunicados y redes sociales, los alumnos subrayaron que no es la primera vez que se reportan robos y agresiones en los alrededores del plantel.
“No queremos discursos, queremos acciones”, expresaron representantes del movimiento estudiantil, quienes también solicitaron acompañamiento psicológico para la víctima y su familia.
Docentes y personal administrativo se sumaron al llamado, señalando que la seguridad debe ser un eje prioritario para garantizar el derecho a la educación.
Por su parte, padres de familia pidieron a las autoridades universitarias reforzar los convenios con instancias de seguridad pública para proteger a miles de jóvenes que diariamente transitan por la zona.
UNAM y autoridades, bajo presión
La UNAM informó que mantiene comunicación con estudiantes y directivos del plantel, además de colaborar con las investigaciones. Sin embargo, la comunidad dejó claro que el regreso a clases dependerá de que se presenten medidas tangibles y un calendario de implementación.
Este tipo de paros, aunque afectan el calendario académico, también visibilizan problemáticas estructurales: entornos inseguros, escasa coordinación entre instituciones y falta de políticas integrales para proteger a estudiantes en áreas periféricas.
Un problema que va más allá del aula
El caso del CCH Oriente vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de espacios educativos ubicados en zonas de alta movilidad urbana. Para muchos jóvenes, el trayecto casa-escuela representa el momento de mayor riesgo del día.
Organizaciones civiles han insistido en que la seguridad escolar no debe limitarse al interior de los planteles, sino extenderse a calles, transporte público y puntos de acceso, con estrategias que incluyan prevención del delito, iluminación, botones de pánico y presencia constante de autoridades.
Mientras tanto, el paro continúa y la comunidad universitaria espera respuestas inmediatas. Para los estudiantes, la consigna es clara: no regresarán a clases hasta sentirse seguros.


