Muerte de mono saraguato enciende alertas por el gusano barrenador en México
La muerte de un mono saraguato a causa del gusano barrenador en Chiapas encendió alertas sanitarias y ambientales en México. Autoridades refuerzan la vigilancia ante el riesgo que representa esta plaga para la fauna, el ganado y la salud pública.
La reciente muerte de un mono saraguato a causa de una infestación por gusano barrenador ha generado preocupación a nivel nacional y encendido las alertas sanitarias y ambientales en México.
El caso, registrado en el estado de Chiapas, evidenció los riesgos que representa esta plaga no solo para el ganado, sino también para la fauna silvestre y potencialmente para los seres humanos.
El mono saraguato, una especie protegida y emblemática del sureste mexicano, murió tras desarrollar miasis, una enfermedad provocada por las larvas de la mosca Cochliomyia hominivorax, conocida comúnmente como gusano barrenador. Estas larvas se alimentan de tejido vivo, causando lesiones profundas, infecciones severas y, en casos graves, la muerte del animal afectado.
¿Qué es el gusano barrenador y por qué preocupa?
El gusano barrenador es una plaga erradicada oficialmente de México desde hace décadas en el sector pecuario, gracias a campañas binacionales con Estados Unidos y Centroamérica. Sin embargo, en los últimos meses se han reportado nuevos casos en animales silvestres y domésticos, lo que ha encendido las alarmas de las autoridades sanitarias.
Esta mosca deposita sus huevos en heridas abiertas o mucosas; al eclosionar, las larvas penetran el tejido vivo, provocando dolor intenso, infecciones y daños irreversibles si no se atienden de forma oportuna.
Aunque afecta principalmente a ganado bovino, ovino y caprino, también puede atacar a mascotas, fauna silvestre e incluso personas.
Riesgo para la biodiversidad
La muerte del mono saraguato ha generado especial preocupación entre ambientalistas y especialistas, ya que se trata de una especie considerada clave para los ecosistemas tropicales, al contribuir a la dispersión de semillas y al equilibrio ecológico de las selvas del sur del país.
La presencia del gusano barrenador en fauna silvestre podría convertirse en un problema ambiental grave, al afectar poblaciones vulnerables que no reciben atención veterinaria constante, a diferencia del ganado.
Además, el contagio en animales silvestres dificulta el control de la plaga, ya que estos se desplazan libremente entre zonas rurales, selvas y áreas cercanas a comunidades humanas.
Refuerzan vigilancia sanitaria en varias regiones
Tras este caso, autoridades federales y estatales han reforzado la vigilancia epidemiológica en entidades del sur y del Golfo de México, donde ya se han reportado casos sospechosos, como en zonas cercanas al río Pánuco, en Tamaulipas.
Asimismo, se han emitido llamados a productores, veterinarios y población en general para reportar de inmediato heridas infestadas y evitar la propagación.
Las autoridades sanitarias recomiendan revisar constantemente a animales, mantener limpias las heridas, utilizar productos autorizados y no manipular lesiones sin protección, ya que el gusano barrenador puede representar un riesgo para la salud humana.
Un llamado a la prevención y la coordinación
El caso del mono saraguato pone de relieve la necesidad de acciones coordinadas entre autoridades de salud, medio ambiente y sector agropecuario, así como de una mayor conciencia social sobre la detección temprana de esta plaga.
Especialistas coinciden en que la prevención y la denuncia oportuna son clave para evitar que el gusano barrenador se convierta nuevamente en una crisis sanitaria y ambiental en México.
La muerte de este primate no solo representa una pérdida para la biodiversidad, sino también una advertencia clara sobre los riesgos latentes que enfrenta el país si no se refuerzan las medidas de vigilancia, control y educación sanitaria.


