Sismo y salud mental: cómo manejar la ansiedad y el estrés después de un temblor
Psicólogos explican por qué los sismos generan ansiedad, cuáles son los síntomas más comunes y cómo cuidar la salud mental tras un temblor.
Los sismos no solo sacuden edificios. También remueven emociones profundas, incluso en personas que no sufrieron daños físicos o materiales. Tras un movimiento telúrico, es común que el cuerpo y la mente entren en un estado de alerta prolongado que puede traducirse en ansiedad, miedo persistente o sensación de vulnerabilidad.
Especialistas en salud mental coinciden en que estas reacciones son normales, pero advierten que, si se prolongan o se intensifican, podrían evolucionar hacia un trastorno de estrés postraumático (TEPT).
¿Por qué un sismo impacta tanto emocionalmente?
A diferencia de otros fenómenos naturales, los sismos ocurren sin aviso, lo que genera una sensación de pérdida total de control. El cerebro interpreta el evento como una amenaza directa a la supervivencia, activando mecanismos de defensa como el miedo intenso y la hipervigilancia.
En países sísmicos como México, donde existen antecedentes de terremotos devastadores, el impacto emocional suele amplificarse por la memoria colectiva del desastre, incluso en personas que no vivieron directamente eventos pasados como los de 1985 o 2017.
Síntomas emocionales más frecuentes tras un temblor
Psicólogos y psiquiatras identifican como reacciones comunes:
- Ansiedad constante o sensación de peligro inminente
- Insomnio o despertares nocturnos
- Sobresaltos ante ruidos leves
- Dificultad para concentrarse
- Necesidad compulsiva de revisar alertas sísmicas
- Pensamientos repetitivos sobre el evento
En algunos casos, estos síntomas se acompañan de manifestaciones físicas, como taquicardia, sudoración, mareo o dificultad para respirar.
¿Cuándo deja de ser normal?
Aunque la mayoría de las personas se estabiliza emocionalmente en días o semanas, los especialistas recomiendan buscar ayuda profesional si los síntomas:
- Se mantienen por más de dos semanas
- Aumentan en intensidad
- Impiden dormir o trabajar
- Generan ataques de pánico
- Provocan evitación extrema (no entrar a casa, no subir a edificios)
En estos casos, podría tratarse de estrés postraumático, una condición que requiere atención psicológica o psiquiátrica.
Estrategias para recuperar la calma
Expertos sugieren medidas sencillas pero efectivas para manejar el impacto emocional:
- Retomar rutinas diarias lo antes posible
- Evitar la sobreexposición a noticias alarmistas o redes sociales
- Informarse solo a través de fuentes oficiales
- Practicar respiración profunda y ejercicios de relajación
- Hablar abiertamente sobre la experiencia con personas de confianza
Reconocer el miedo, en lugar de reprimirlo, ayuda a procesar el evento de forma saludable.
Atención especial a niños y adultos mayores
Niños, niñas y adultos mayores suelen ser los más afectados emocionalmente. En el caso de los menores, es común que aparezcan regresiones, miedo a dormir solos o ansiedad al separarse de sus cuidadores.
Especialistas recomiendan:
- Explicar lo ocurrido con lenguaje claro y sin alarmismo
- Escuchar sus dudas sin minimizar emociones
- Mantener rutinas que transmitan seguridad
En adultos mayores, el temor suele relacionarse con la fragilidad física o la pérdida del hogar, por lo que el acompañamiento emocional es clave.
¿Dónde buscar ayuda?
- Centros de salud pública
- Líneas de apoyo psicológico estatales
- Universidades con clínicas psicológicas
- Psicólogos y psiquiatras certificados
La atención oportuna previene que el miedo se cronifique y permite una recuperación emocional más rápida.
Te puede interesar
Beber agua embotellada a diario implica ingerir hasta 90 mil microplásticos al año, revela estudio


