Así es Atlas, el robot que podría reemplazar a trabajadores en 2028

Atlas, el robot humanoide presentado en el CES, sorprendió por su agilidad e inteligencia. Expertos advierten que sus capacidades podrían permitirle sustituir trabajadores en sectores industriales, logísticos y de servicios hacia 2028.

Margarita Jasso ·  07 DE ENERO DE 2026
El robot humanoide Atlas durante su demostración en el CES, donde exhibió movilidad, fuerza y autonomía similares a las humanas.

El Consumer Electronics Show (CES) 2026, que se lleva a cabo en Las Vegas, siempre trae novedades tecnológicas que nos ponen a reflexionar sobre el futuro del mundo, de los negocios, de la comunicación y del trabajo. Ahora no fue la excepción y en el marco de este evento que ocurre del 6 al 9 de enero, se presentó el robot humanoide Atlas, el cual acaparó la atención al demostrar una serie de habilidades que hasta hace pocos años parecían exclusivas de la ciencia ficción.

Su capacidad para caminar, correr, manipular objetos, mantener el equilibrio y ejecutar tareas complejas ha reavivado el debate sobre el impacto de la automatización en el empleo humano.

Atlas pertenece a una nueva generación de robots desarrollados con inteligencia artificial avanzada, sensores de alta precisión y sistemas de aprendizaje automático que le permiten adaptarse a distintos entornos sin intervención humana constante.

Estas características lo colocan como uno de los proyectos más ambiciosos dentro del campo de la robótica humanoide.

Habilidades que lo acercan al trabajo humano

El robot Atlas, creado por la empresa de robótica Boston Dynamics, fue diseñado para realizar tareas que tradicionalmente requieren fuerza física, coordinación y toma de decisiones en tiempo real.

Durante su presentación, se le observó levantar objetos pesados, desplazarse en superficies irregulares, subir escaleras y reorganizar su postura tras perder el equilibrio.

Entre sus principales capacidades destacan:

  • Movilidad avanzada similar a la humana.
  • Manipulación precisa de herramientas y objetos.
  • Autonomía operativa sin control remoto.
  • Aprendizaje por observación y repetición.
  • Adaptación a entornos industriales y urbanos.

Estas habilidades lo convierten en un candidato ideal para labores en fábricas, almacenes, construcción, logística, rescate y mantenimiento, sectores donde el riesgo físico y la repetición de tareas son elevados.

¿Podría Atlas reemplazar trabajadores en 2028?

Alex Panas, experto en automatización y robótica, consideró que, si el desarrollo de Atlas continúa al ritmo actual, su implementación comercial podría iniciar alrededor de 2028. Esto abriría la puerta a una sustitución gradual de trabajadores humanos en tareas específicas, especialmente aquellas que no requieren creatividad o interacción social compleja.

Sin embargo, el también consultor asociado con la compañía McKinsey, aclaró que el objetivo principal no sería eliminar empleos de forma masiva, sino automatizar tareas peligrosas, pesadas o altamente repetitivas, reduciendo accidentes laborales y aumentando la eficiencia productiva.

Aun así, el avance de robots humanoides como Atlas genera preocupación en sectores laborales que podrían verse desplazados, lo que ha llevado a organismos internacionales a insistir en la necesidad de reentrenamiento laboral y regulación ética de la IA.

El contexto global de la automatización y la inteligencia artificial

El desarrollo de Atlas se da en un contexto de rápida expansión de la inteligencia artificial, la robótica y la automatización industrial. Empresas tecnológicas de Estados Unidos, Europa y Asia compiten por liderar el mercado de robots humanoides, considerados el siguiente gran salto tecnológico tras los vehículos autónomos.

De acuerdo con proyecciones del sector, el mercado global de robótica humanoide podría alcanzar miles de millones de dólares en la próxima década.

Por ejemplo, estimaciones de MarketDigits refieren que, el valor del mercado global de robots humanoides podría crecer de 1.7 mil millones de dólares en 2023 a 36.1 mil millones de dólares para 2030, impulsado por avances tecnológicos, escasez de mano de obra y la adopción de automatización en múltiples sectores.

Retos éticos, sociales y económicos

A pesar de su potencial, Atlas también plantea desafíos importantes. Entre ellos destacan la regulación del uso de robots en espacios laborales, la protección del empleo humano y la responsabilidad legal en caso de fallos o accidentes.

Organismos internacionales y gobiernos ya analizan marcos normativos para garantizar que la introducción de robots humanoides se haga de manera gradual, responsable y con beneficios sociales claros.

¿El inicio de una nueva era laboral?

La presentación de Atlas no solo representa un avance tecnológico, sino un anticipo del futuro del trabajo. Si bien su llegada podría transformar industrias enteras, también obliga a replantear la educación, la capacitación profesional y la relación entre humanos y máquinas.

Atlas no es solo un robot; es un símbolo del cambio profundo que se avecina en la forma en que trabajamos y producimos.

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