¿Oído tapado? Revisa estas señales, podrían alertarte de un problema mayor
Sentir el oído tapado durante un resfriado es común, pero si el síntoma persiste podría alertar de infecciones o daño auditivo. Especialistas explican cuándo acudir al médico y por qué no debe ignorarse.
Durante la temporada invernal, los resfriados, la gripe y otras infecciones respiratorias lamentablemente se vuelven parte del día a día de millones de mexicanos. Congestión nasal, escurrimiento, tos… y para muchos, una sensación incómoda de oído tapado. Aunque suele considerarse un síntoma menor, especialistas advierten que este síntoma no siempre es inofensivo y, en algunos casos, puede ser señal de un problema auditivo más serio.
De acuerdo con información de la Secretaría de Salud, durante los meses de frío se incrementan de forma significativa los casos de infecciones respiratorias agudas en México, principalmente en niñas, niños y adolescentes. Estas enfermedades, además de afectar las vías respiratorias, pueden comprometer el funcionamiento del oído medio.
¿Por qué se tapa el oído durante un resfriado?
Según especialistas en salud auditiva, cuando una persona tiene gripe o infección respiratoria se produce una mayor cantidad de mucosidad. Esta secreción puede inflamar la trompa de Eustaquio, el conducto que conecta la nariz con el oído medio y que permite equilibrar la presión y ventilar correctamente el oído.
Cuando esta trompa se obstruye, el aire no circula como debería y aparece la sensación de oído tapado, presión, zumbido o incluso dificultad para escuchar.
La Dra. Dulce María García Jacuinde, médico audióloga y especialista en soporte clínico de MED-EL México, explica que un resfriado común puede evolucionar hacia problemas auditivos si no se atiende a tiempo.
“La acumulación de moco favorece el desarrollo de otitis catarral. Además, sonarse la nariz con demasiada fuerza puede empujar virus y bacterias hacia el oído medio, provocando inflamación y afectación auditiva”, señala.
Un problema más frecuente de lo que parece
Actualmente millones de consultas médicas al año en México están relacionadas con infecciones respiratorias, especialmente en invierno. Aunque no todas derivan en problemas auditivos, especialistas estiman que una proporción importante de pacientes reporta molestias en los oídos, como sensación de taponamiento, dolor o disminución temporal de la audición.
En muchos casos, estos síntomas desaparecen al superar la infección; sin embargo, cuando persisten por varios días o empeoran, pueden ser señal de otitis media, infecciones crónicas o acumulación de líquido en el oído, condiciones que sí requieren atención médica.
Señales de alerta que no debes ignorar
Los expertos recomiendan acudir a valoración profesional si, además del oído tapado, se presentan alguno de los siguientes síntomas:
- Zumbido constante.
- Dolor intenso o persistente.
- Sensación de presión que no desaparece.
- Dificultad para escuchar conversaciones.
- Pérdida auditiva repentina.
- Mareos o desequilibrio.
Ignorar estas señales puede permitir que la infección avance y cause daño permanente en el oído, especialmente si se trata de infecciones recurrentes.
Infecciones que pueden afectar la audición
Asimismo, entre las principales causas de pérdida auditiva asociadas a infecciones se encuentran:
- Infecciones crónicas del oído, que pueden dañar el tímpano o los huesecillos.
- Otitis media, donde la acumulación de líquido provoca pérdida auditiva temporal.
- Otitis externa, relacionada con humedad y proliferación de bacterias.
- Alergias respiratorias, que bloquean la trompa de Eustaquio.
En estos casos, la Dra. Dulce María García Jacuinde, médico audióloga de MED-EL México reitera que una evaluación temprana permite determinar el tratamiento adecuado y, de ser necesario, el uso de dispositivos auditivos que ayuden a recuperar la capacidad de escuchar mientras se resuelve la causa médica.
Importancia de la detección temprana
Especialistas coinciden en que no hay que normalizar el oído tapado cuando se prolonga más allá del resfriado. Una revisión oportuna puede prevenir complicaciones mayores y mejorar la calidad de vida del paciente.
Actualmente existen soluciones auditivas avanzadas, como audífonos e implantes, que permiten a las personas recuperar la audición y mantener su comunicación y autonomía, siempre acompañadas de seguimiento médico y rehabilitación.
En temporada de frío, cuidar la audición también es parte del autocuidado. Escuchar a nuestro cuerpo —literalmente— puede marcar la diferencia.


