¿Necesitas la vacuna contra el sarampión? Esto debes saber, según la UAM

La UAM explica cómo saber si necesitas la vacuna contra el sarampión según tu edad y esquema de inmunización. Conoce qué hacer si no tienes tu cartilla.

Vanessa Juárez ·  16 DE FEBRERO DE 2026
Guía visual difundida por la UAM para que adultos identifiquen si requieren vacunarse contra el sarampión, según su año de nacimiento y esquema previo.

Ante el incremento de alertas sanitarias por casos de sarampión en distintas regiones del continente, especialistas de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) difundieron una guía práctica para que la población adulta pueda identificar si necesita aplicarse o reforzar la vacuna contra esta enfermedad altamente contagiosa.

El sarampión es un virus respiratorio que se transmite con facilidad por el aire o por contacto directo con secreciones. Puede provocar fiebre alta, erupciones cutáneas, conjuntivitis y complicaciones graves como neumonía o encefalitis, especialmente en personas no vacunadas.

La fecha de nacimiento importa (y mucho)

De acuerdo con la UAM, uno de los primeros elementos que debes considerar es tu año de nacimiento:

  • Antes de 1957: es muy probable que hayas tenido contacto natural con el virus, lo que genera inmunidad permanente. En la mayoría de los casos no se requiere vacuna.
  • Entre 1957 y 1989: si recuerdas haber padecido sarampión o tienes comprobante de vacunación, estás protegido. Si no cuentas con registro o lo desconoces, lo más recomendable es vacunarte.
  • Entre 1990 y 2006: debes verificar si recibiste dos dosis de la vacuna SRP (sarampión, rubéola y parotiditis). Con dos aplicaciones se considera protección completa. Si solo tienes una o no estás seguro, se aconseja completar el esquema.

Los expertos subrayan que muchas personas adultas no conservan su cartilla de vacunación, lo cual genera incertidumbre. En estos casos, aplicarse un refuerzo es seguro y preferible a permanecer sin protección.

¿Por qué es tan importante prevenir el sarampión?

Aunque durante años estuvo prácticamente eliminado en México, el sarampión ha reaparecido en varios países debido a la disminución en las coberturas de vacunación.

La movilidad internacional facilita su propagación, por lo que mantener altos niveles de inmunización es clave para evitar brotes.

La UAM también advierte que basta una sola persona infectada en espacios cerrados —como escuelas, transporte público u oficinas— para contagiar hasta al 90% de quienes no están vacunados.

Además del riesgo individual, la vacunación protege a personas vulnerables como bebés menores de un año, pacientes con cáncer o personas inmunodeprimidas, quienes no siempre pueden recibir la vacuna.

Qué hacer si no sabes tu estatus

Las recomendaciones son claras:

  • Revisa si tienes cartilla o comprobante de vacunación
  • Consulta en tu centro de salud si tu esquema está completo
  • Si no tienes certeza, solicita orientación médica
  • Aplica la vacuna si tu historial es incompleto o desconocido

Las autoridades sanitarias reiteran que la vacuna contra el sarampión es gratuita en instituciones públicas y forma parte del esquema nacional de inmunización.

Un llamado a la corresponsabilidad

La UAM hizo énfasis en que prevenir el sarampión no solo es una decisión personal, sino una acción colectiva. Mantener la protección comunitaria evita cierres escolares, saturación hospitalaria y pérdidas humanas.

Especialistas coinciden en que la información oportuna y la vacunación son las herramientas más efectivas para contener esta enfermedad.

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