EU podría tomar control de Cuba de manera “amistosa”, dice Trump
Donald Trump aseguró que Estados Unidos podría tomar control de Cuba de manera amistosa ante la crisis económica en la isla. El mandatario habló de contactos con autoridades cubanas y posibles acuerdos con Washington.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su país podría “tomar control” de Cuba de manera amistosa, en medio de la profunda crisis económica que atraviesa la isla. Sus declaraciones encendieron el debate internacional sobre el futuro de las relaciones entre ambos países y generaron inquietud por la posibilidad de una mayor intervención estadounidense en territorio cubano.
Trump hizo estas declaraciones ante periodistas al referirse a la situación económica cubana. El mandatario señaló que la isla enfrenta graves problemas financieros y escasez de recursos, lo que podría abrir la puerta a un mayor involucramiento de Washington.
El presidente estadounidense aseguró que su gobierno mantiene contactos con autoridades cubanas a “muy alto nivel”. Incluso mencionó la participación del secretario de Estado, Marco Rubio, en conversaciones relacionadas con la situación en la isla.
Trump habla de un posible control “amistoso”
Trump sugirió que Estados Unidos podría asumir un papel más activo en Cuba sin necesidad de un conflicto militar. Según sus palabras, este proceso podría darse mediante acuerdos o entendimientos con las autoridades de la isla.
El mandatario ha insistido en varias ocasiones en que Cuba enfrenta una crisis profunda. También ha descrito al país como una “nación fallida” y ha advertido que la situación podría convertirse en un problema humanitario si no se toman medidas.
En ese contexto, Trump ha presionado para que el gobierno cubano alcance un acuerdo con Washington. Incluso ha advertido que la isla debería negociar “antes de que sea demasiado tarde”, sin detallar las posibles consecuencias de negarse.
Crisis económica y presión internacional
Las declaraciones ocurren en medio de una de las peores crisis económicas en Cuba en décadas. La isla enfrenta escasez de combustible, apagones frecuentes y dificultades para importar productos básicos.
El endurecimiento de sanciones por parte de Estados Unidos ha complicado aún más la situación. Washington ha amenazado con imponer sanciones a países que suministren petróleo a Cuba, lo que ha incrementado la presión económica sobre el gobierno cubano.
Además, el fin del apoyo energético desde Venezuela y las dificultades para acceder a combustible han agravado la crisis. Esto ha provocado problemas en el transporte, la industria y la generación eléctrica.
La respuesta de Cuba ante Trump
El gobierno cubano ha rechazado históricamente cualquier intento de injerencia extranjera. Autoridades de la isla han reiterado que cualquier diálogo con Estados Unidos debe basarse en el respeto a la soberanía nacional.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, ha señalado que las relaciones con Washington solo pueden avanzar si se respetan los principios del derecho internacional y la independencia del país.
Hasta ahora, no está claro si existen negociaciones formales entre ambos gobiernos. Sin embargo, se han reportado intercambios de mensajes y contactos diplomáticos en los últimos meses.
Un historial de tensiones
Estados Unidos y Cuba han mantenido relaciones tensas durante más de seis décadas. El embargo económico impuesto por Washington sigue siendo uno de los principales puntos de conflicto entre ambos países.
Las recientes declaraciones de Trump han generado preocupación entre analistas internacionales. Algunos consideran que la idea de un “control amistoso” podría implicar una mayor influencia política y económica de Estados Unidos en la isla.
Otros expertos advierten que cualquier intento de intervención podría aumentar las tensiones en la región. También señalan que la situación interna de Cuba será clave para definir el rumbo de la relación bilateral.
Por ahora, las palabras de Trump reflejan una postura más agresiva hacia Cuba. Sin embargo, no está claro si su gobierno avanzará hacia un acuerdo o si la relación continuará marcada por la confrontación.
