Planes de Justicia en Oaxaca
Los Planes de Justicia en Oaxaca ya suman 2 mil millones de pesos en inversión. Comunidades indígenas gestionan obras, salud y educación.
El Gobierno de México consolida una nueva forma de gobernar basada en la participación directa de los pueblos originarios. A través de los Planes de Justicia, comunidades indígenas están tomando el control de su propio desarrollo, con resultados que ya se reflejan en inversión, infraestructura y organización social.
Durante una asamblea regional en Guelatao de Juárez, autoridades de los pueblos zapoteco y chinanteco informaron que el Plan de Justicia Xhidza y Xhon acumula una inversión de 2 mil millones de pesos proyectada al año 2026, beneficiando a más de 38 mil personas en la Sierra Juárez.
El encuentro fue encabezado por el director del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, Adelfo Regino Montes, quien entregó a la Asociación Regional Xhidza y Xhon una constancia que reconoce su carácter jurídico como sujeto de derecho público. Este reconocimiento permite a las comunidades gestionar directamente recursos y proyectos, sin intermediarios, fortaleciendo su autonomía.
El funcionario subrayó que este proceso responde al mandato constitucional que reconoce la libre determinación de los pueblos indígenas, destacando que ahora son ellos quienes definen su propio rumbo, desarrollo y bienestar.
En términos concretos, los avances del plan ya son visibles en diversos rubros. En infraestructura, se han construido caminos artesanales que han mejorado la conectividad entre comunidades, mientras que para 2026 se proyectan nuevas obras que ampliarán la red carretera local. En servicios básicos, se han desarrollado proyectos de agua potable, saneamiento y electrificación, estos últimos con apoyo de la Comisión Federal de Electricidad.
El impulso también alcanza el ámbito cultural. Las comunidades han fortalecido la preservación de la lengua zapoteca, así como sus tradiciones musicales y dancísticas. Como parte de este esfuerzo, se contempla la creación de Casas Comunitarias de Lengua Indígena que servirán como espacios para la enseñanza y difusión cultural.
En educación, programas federales han permitido mejorar condiciones escolares y ampliar la cobertura para niñas y niños indígenas. A la par, en materia de salud, el sistema IMSS-BIENESTAR ha contribuido al fortalecimiento de la infraestructura médica, complementado con acciones para preservar la medicina tradicional.
El desarrollo económico también forma parte del plan, con apoyos a proyectos productivos y programas sociales que buscan dinamizar la economía local. Asimismo, se han implementado estrategias ambientales enfocadas en la protección de recursos naturales, la prevención de incendios y la creación de viveros comunitarios.
Uno de los elementos más relevantes es que decenas de comunidades ya ejercen directamente recursos públicos a través de fondos federales, lo que refuerza su capacidad de organización y toma de decisiones.
Este modelo, impulsado en el marco de la política social del actual gobierno, plantea una transformación en la relación entre el Estado y los pueblos indígenas: el gobierno acompaña, pero son las comunidades quienes deciden. Más que un programa, los Planes de Justicia buscan consolidarse como una nueva forma de gobernanza en México.
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