Mujeres ganan menos: la brecha salarial llega hasta 45% en México
La brecha salarial entre hombres y mujeres persiste en México. Datos del CEEY revelan que los hombres ganan en promedio 25 % más, y hasta 45 % más cuando el nivel educativo es bajo. La desigualdad se relaciona con la carga de cuidados y las barreras laborales que enfrentan las mujeres.
En México, la desigualdad entre hombres y mujeres sigue reflejándose con claridad en el bolsillo. Los hombres ganan en promedio 25% más que las mujeres, una diferencia que, incluso, puede ampliarse hasta 45% cuando el nivel educativo es bajo, de acuerdo con datos del Observatorio Social del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY).
El análisis se basa en información de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), correspondiente al cuarto trimestre de 2025. El estudio compara el ingreso promedio de hombres y mujeres de entre 25 y 64 años y calcula la diferencia en proporción al ingreso promedio femenino.
Los resultados muestran que la brecha salarial es más profunda entre las personas con menor escolaridad, lo que revela cómo la desigualdad económica se cruza con la desigualdad educativa.

Menor escolaridad, mayor desigualdad salarial
De acuerdo con el Observatorio Social del CEEY, los hombres sin escolaridad pueden ganar hasta 45% más que las mujeres con el mismo nivel educativo.
La desigualdad también es significativa entre quienes concluyeron educación primaria o secundaria, donde la diferencia de ingresos laborales supera el 35%.
Este dato resulta particularmente relevante porque, según la Encuesta ESRU de Movilidad Social en México 2023, la mayoría de la población mexicana alcanza como máximo el nivel de secundaria, lo que implica que una gran parte de la población femenina enfrenta condiciones salariales desventajosas desde el inicio de su vida laboral.
Aunque el acceso a mayor educación ayuda a reducir la brecha, la desigualdad no desaparece.
Entre personas con licenciatura, los hombres perciben ingresos alrededor de 26% mayores que los de las mujeres. Incluso entre quienes tienen posgrado, la diferencia supera el 22%.

Cuidados no remunerados: un obstáculo estructural
El CEEY señala que la desigual distribución del trabajo de cuidados es uno de los principales factores detrás de esta brecha salarial.
En México, el 76% de las personas cuidadoras son mujeres, una situación que limita su participación en el mercado laboral, reduce las horas que pueden dedicar a un empleo remunerado y restringe sus oportunidades de crecimiento profesional.
El organismo explica que esta situación afecta directamente la movilidad social femenina. En un país donde las oportunidades de ascenso económico ya son limitadas, las mujeres enfrentan todavía más barreras para mejorar sus ingresos y condiciones laborales.
El tema será abordado con mayor profundidad en el informe “Movilidad social y cuidados: un vínculo inseparable”, que el CEEY presentará el 12 de marzo.
“Piso pegajoso” y “techo de cristal” en el mercado laboral
Las diferencias salariales también reflejan desigualdades estructurales dentro del mercado laboral mexicano.
El CEEY identifica dos fenómenos que afectan especialmente a las mujeres:
- “Piso pegajoso”: mantiene a muchas trabajadoras concentradas en empleos de baja remuneración y menor estabilidad.
- “Techo de cristal”: limita el acceso femenino a puestos directivos o mejor pagados.
Estas barreras invisibles provocan que, incluso con niveles de educación similares o superiores, las mujeres sigan percibiendo ingresos menores que los hombres.
Impacto económico y social de la brecha salarial
La brecha salarial no solo afecta el ingreso individual de las mujeres. También tiene consecuencias en el bienestar de los hogares y en el desarrollo económico del país.
Cuando las mujeres ganan menos, disminuye su autonomía económica, aumenta su vulnerabilidad financiera y se reducen las posibilidades de movilidad social para ellas y sus familias.
Por ello, especialistas del CEEY sostienen que reducir la desigualdad salarial es clave para construir una sociedad con mayor igualdad de oportunidades.
Entre las medidas necesarias destacan:
- Impulsar la corresponsabilidad en las tareas de cuidado entre hombres y mujeres.
- Ampliar el acceso a servicios de cuidado infantil.
- Promover condiciones laborales más equitativas, incluyendo igualdad salarial y mayores oportunidades de ascenso.
Cerrar la brecha salarial, concluyen los especialistas, no solo representa un tema de justicia social, sino también un paso fundamental para fortalecer la economía y la movilidad social en México.


