Trump llama “cobardes” a países de la OTAN por no sumarse a la guerra contra Irán
Donald Trump arremetió contra países de la OTAN por no sumarse a la guerra contra Irán y ayudar a abrir el estrecho de Ormuz. Acusó a los aliados de ser “cobardes”.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, arremetió este viernes contra varios países de la OTAN por negarse a respaldar de forma militar la ofensiva de Washington e Israel contra Irán, y los calificó como “cobardes” en una nueva escalada verbal contra los aliados tradicionales de su país.
En un mensaje difundido en redes sociales, Trump afirmó que “sin Estados Unidos, la OTAN es un tigre de papel”, y reprochó que las naciones aliadas no quieran involucrarse en la apertura del estrecho de Ormuz, pese a que esa ruta es clave para el comercio mundial de energía y el encarecimiento del petróleo afecta directamente a Europa y otras economías.

Trump presiona a la OTAN por el estrecho de Ormuz
La crítica del mandatario ocurre en medio de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, un conflicto que comenzó el 28 de febrero de 2026 y que ha provocado una fuerte sacudida en los mercados internacionales, miles de muertos y millones de desplazados. Reuters reportó que Trump ha venido presionando a aliados y socios para que contribuyan a garantizar la seguridad marítima en el estrecho de Ormuz, un paso estratégico por el que transita una parte fundamental del suministro energético global.
El republicano se quejó de que varios gobiernos no quisieron sumarse a la operación mientras la confrontación estaba en su punto más alto, pero ahora resienten el impacto económico del conflicto, especialmente por el repunte del crudo. Según su postura, abrir esa vía marítima sería una maniobra militar de bajo riesgo para los aliados.
Aliados condicionan su apoyo al fin de las hostilidades
De acuerdo con Reuters, países como Alemania, Reino Unido, Francia, Italia, Países Bajos, Japón y Canadá emitieron una postura conjunta de respaldo a la seguridad de la navegación, pero condicionaron cualquier participación a que exista primero un cese de hostilidades. Ese matiz evidenció el distanciamiento entre Washington y sus socios, que prefieren una salida de contención antes que involucrarse directamente en una operación militar en la zona.
El presidente francés, Emmanuel Macron, insistió en que la prioridad europea es la desescalada y el respeto al derecho internacional, mientras que el canciller alemán, Friedrich Merz, dejó entrever una posición similar al señalar que el respaldo no implica sumarse a los combates en curso.
Nuevo choque de Trump con la OTAN
La descalificación de este viernes no surgió de la nada. Tres días antes, Trump ya había dicho que la negativa de miembros de la OTAN a apoyar la operación en torno a Irán era un “grave error” y advirtió que Estados Unidos recordaría quiénes se negaron a ayudar. Reuters señaló entonces que el mandatario había oscilado entre minimizar la necesidad del apoyo aliado y exigirlo con dureza.
Esta nueva embestida profundiza una relación ya tensa con la alianza atlántica, a la que Trump ha criticado en repetidas ocasiones por depender del poder militar estadounidense y por no asumir mayores costos en seguridad internacional.
Guerra con Irán eleva presión sobre energía y mercados
El trasfondo inmediato del reclamo es el efecto de la guerra sobre el mercado energético. La situación en el Golfo Pérsico, sumada a los ataques recientes contra infraestructura petrolera y gasífera en la región, ha elevado la preocupación mundial por el suministro de crudo y gas. AP reportó este viernes una intensificación del conflicto, nuevos despliegues militares estadounidenses y un impacto creciente en la estabilidad financiera global.
En ese contexto, el estrecho de Ormuz se ha convertido en uno de los puntos más delicados del conflicto. Trump argumenta que sus aliados deberían actuar porque también dependen del flujo energético que cruza por esa zona, mientras varios gobiernos insisten en no ampliar la guerra.
Tensiones políticas dentro de Occidente
Las declaraciones del presidente estadounidense también dejan ver una fractura política entre Washington y parte de sus aliados occidentales. Aunque varios gobiernos comparten la preocupación por Irán y por la navegación comercial, no todos respaldan la estrategia militar de la Casa Blanca, sobre todo porque, según Reuters, muchos no fueron consultados antes del inicio de la guerra.
Ese desacuerdo amenaza con abrir una nueva etapa de fricción dentro del bloque atlántico, justo cuando Europa enfrenta presión energética, incertidumbre económica y temor a un ensanchamiento del conflicto en Medio Oriente.
Qué dijo Trump sobre la OTAN e Irán
El mensaje central del mandatario fue doble: por un lado, aseguró que la campaña militar ya está “ganada” en términos estratégicos; por otro, cuestionó que los aliados se mantengan al margen y luego critiquen las consecuencias económicas. Reuters señaló que esa combinación de presión, desdén y advertencia resume el tono actual de la Casa Blanca frente a la OTAN.
Con ello, Trump no solo elevó la tensión con Irán, sino también con los socios que históricamente han acompañado a Estados Unidos en otras crisis internacionales.
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