¡No es Berlín! Es el Zócalo de la CDMX amurallado...

Vallas metálicas, accesos restringidos y comercios afectados. El Zócalo de la CDMX permanece amurallado por las protestas de la CNTE, generando pérdidas económicas y afectaciones al turismo.

Yemile Castillo · Hace 6 horas
Así luce el Zócalo de la CDMX amurallado por las protestas de la CNTE.
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Para quienes observan las imágenes desde lejos, la escena podría recordar a una ciudad bajo estado de excepción. Kilómetros de vallas metálicas, accesos controlados por elementos de seguridad y calles históricas convertidas en corredores restringidos. Pero no se trata de Berlín durante la Guerra Fría ni de una zona de conflicto internacional. Es el corazón político, turístico y cultural de México: el Zócalo de la Ciudad de México.

A días de la inauguración de la Copa Mundial de Futbol 2026, el Centro Histórico permanece cercado por enormes estructuras metálicas instaladas para proteger edificios gubernamentales ante las movilizaciones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

La imagen resulta impactante. Lo que normalmente es una plaza abierta al tránsito de millones de personas cada año, hoy se encuentra rodeada por barreras que dificultan el acceso de ciudadanos, turistas, trabajadores y comerciantes.

Un Centro Histórico paralizado

Las afectaciones van más allá de la imagen urbana.

Comerciantes del primer cuadro de la ciudad reportan una fuerte caída en las ventas debido a la disminución del flujo de personas. Negocios que dependen del turismo y del movimiento cotidiano del Centro Histórico enfrentan jornadas con escasos clientes y pérdidas que se acumulan conforme pasan los días.

Algunos establecimientos han optado por reducir horarios de operación, mientras otros evalúan estrategias para sobrevivir a una situación que consideran insostenible.

Las calles que normalmente registran una intensa actividad comercial lucen con menor afluencia y en algunos puntos los visitantes simplemente desisten de intentar llegar a sus destinos.

Restaurantes tiran comida por falta de clientes

Uno de los sectores más golpeados es el restaurantero.

Propietarios de fondas, cafeterías y restaurantes aseguran que la reducción en el número de comensales ha provocado pérdidas económicas importantes.

La falta de clientes no sólo significa menores ingresos. También implica desperdicio de alimentos preparados que no logran venderse durante el día y que terminan desechándose.

Mientras la ciudad se prepara para recibir a miles de visitantes internacionales por el Mundial, varios negocios del Centro Histórico viven una realidad completamente distinta: mesas vacías y costos que continúan acumulándose.

Turistas encuentran una ciudad cerrada

El Zócalo es uno de los principales atractivos turísticos del país.

Cada año millones de visitantes llegan para conocer la Plaza de la Constitución, la Catedral Metropolitana, Palacio Nacional y los edificios históricos que rodean el centro político de México.

Sin embargo, muchos turistas se encuentran actualmente con accesos limitados, rutas modificadas y zonas completamente cerradas al paso peatonal.

La postal que esperaban encontrar ha sido reemplazada por vallas, filtros de seguridad y restricciones de movilidad.

Trabajadores, los otros afectados

Las consecuencias también alcanzan a miles de personas que diariamente laboran en oficinas, comercios y dependencias públicas del Centro Histórico.

Algunos trabajadores deben caminar varias cuadras adicionales para llegar a sus centros laborales, mientras otros enfrentan retrasos provocados por cierres viales y modificaciones en el transporte público.

Para quienes dependen de esta zona para desarrollar sus actividades económicas, la normalidad parece cada vez más lejana.

Basura y deterioro del espacio público

A las afectaciones económicas se suma una problemática que vecinos y comerciantes denuncian desde hace semanas: la acumulación de basura en algunas áreas ocupadas por los campamentos.

Botellas, empaques, residuos de comida y otros desechos han generado molestias entre quienes viven o trabajan en la zona.

Aunque las organizaciones magisteriales han realizado labores de limpieza en distintos momentos, la permanencia prolongada de los plantones continúa generando críticas por el impacto en la imagen urbana y en las condiciones de higiene del Centro Histórico.

El derecho a protestar y los derechos de terceros

Las demandas de la CNTE forman parte de una lucha legítima relacionada con pensiones, condiciones laborales y reformas educativas. Sin embargo, el debate vuelve a colocar sobre la mesa una pregunta compleja: ¿hasta dónde puede llegar una protesta cuando sus efectos alcanzan a miles de ciudadanos ajenos al conflicto?

Mientras continúan las negociaciones entre el Gobierno federal y el magisterio disidente, comerciantes, trabajadores y empresarios piden que se garantice el libre tránsito y la actividad económica en una de las zonas más importantes del país.

Porque detrás de las vallas no sólo se encuentran edificios públicos. También hay empleos, negocios familiares, turistas, trabajadores y una ciudad que intenta mantener su ritmo cotidiano.

Y hoy, para muchos capitalinos, la imagen resulta inevitable.

No es Berlín.

Es el Zócalo de la Ciudad de México amurallado.

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