Cierra de manera definitiva el polémico salón de belleza del Senado
El Senado de México ordenó el cierre definitivo de un salón de belleza dentro de sus instalaciones tras una polémica por su reapertura y uso discreto. La Junta de Coordinación Política investigará responsabilidades y servicios del recinto.
El Senado de la República acordó el cierre definitivo de un salón de belleza que operaba dentro del recinto legislativo, luego de una fuerte polémica por su reapertura discreta y su uso por parte de algunas legisladoras durante sesiones plenarias. La decisión fue confirmada por el coordinador del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) en la Cámara Alta, Manuel Velasco, ante cuestionamientos de oposición y amplios cuestionamientos públicos.
Este espacio ubicado en la Torre de Comisiones, que ofrecía servicios estéticos como peinado, maquillaje y tintes, fue clausurado tras revelarse su existencia y operación sin autorización oficial visible, situación que reavivó el debate sobre privilegios, austeridad y el uso de espacios legislativos.
Origen de la polémica y operación discreta dentro del Senado
La existencia del salón de belleza dentro de las instalaciones del Senado se dio a conocer en días recientes cuando medios documentaron un espacio equipado con sillones de estética, espejos, lavabos para el cabello y material de maquillaje, funcionando en horarios de sesión plenaria de 7:00 a 14:00 horas. Allí se captó a la senadora Juanita Guerra Mena (PVEM) aplicándose un tinte de cabello, hecho que encendió cuestionamientos públicos sobre el uso y autorización de dicho servicio.
La revelación generó un inmediato debate en las distintas bancadas parlamentarias. Aunque la presidenta de la Mesa Directiva del Senado, Laura Itzel Castillo, sostuvo que el servicio no era gratuito y que cada usuaria pagaba por su arreglo, la falta de transparencia y claridad sobre quién había autorizado la reapertura del salón avivó las críticas.
Demandas de cierre y revisión del Senado
Dirigentes de partidos de oposición, como el coordinador del PRI, Manuel Añorve Baños, y del PAN, Ricardo Anaya Cortés, exigieron que este tipo de espacios se eliminara de manera definitiva, argumentando que su operación resultaba incompatible con las políticas de austeridad y la percepción ciudadana sobre el funcionamiento del Poder Legislativo.
La Junta de Coordinación Política (Jucopo) inicialmente suspendió la operación del salón mientras se realizaba una revisión integral de todos los servicios que se ofrecen en la sede. Sin embargo, tras evaluar las circunstancias y ante la insistencia de diversas fuerzas parlamentarias, se acordó que el cierre sería permanente, y se anticipó que en los próximos días se citará a senadoras para aclarar el uso que se hizo de estas instalaciones.
Negaciones, aclaraciones y debate público
En medio de la controversia, algunas legisladoras también negaron tener responsabilidad directa sobre la habilitación del salón.
La senadora Andrea Chávez Treviño rechazó categóricamente haber promovido o utilizado espacio alguno para servicios de belleza, asegurando que no tenía vinculación con su operación ni figuraba en las imágenes divulgadas.
Asimismo, otras senadoras de Morena y del PT han negado participación en la gestión del salón, enfatizando que no forma parte de las prioridades legislativas. Sin embargo, la oposición advirtió que la percepción pública de privilegios en tiempos de austeridad podría dañar la confianza ciudadana en el Senado.
Una Cámara en revisión
Más allá del cierre del salón de belleza, el caso abrió un debate sobre los espacios y servicios disponibles dentro del Senado, la gestión de recursos y la necesidad de mayor transparencia en las decisiones que involucran bienes y servicios para legisladores y trabajadores del recinto.
La revisión ordenada por la Jucopo abarcará no solo el salón de belleza, sino otros servicios que hasta ahora funcionaban con poco o ningún escrutinio público, en un intento por reforzar las políticas de austeridad y responder a las críticas de ciudadanos y actores políticos que consideran que estos espacios no son prioritarios.
El cierre definitivo del salón de belleza en el Senado de la República simboliza un punto de inflexión en la discusión sobre privilegios legislativos, austeridad y transparencia en el uso de espacios en el Poder Legislativo.


