Golpe al bolsillo: inflación en México alcanza 4.63% en la primera quincena de marzo

La inflación en México se ubicó en 4.63% anual en la primera quincena de marzo de 2026, impulsada por el fuerte aumento en verduras, especialmente jitomate y tomate, además del transporte aéreo y alimentos fuera del hogar.

Gabriel Peña ·  24 DE MARZO DE 2026
La inflación en México alcanza 4.63% en la primera quincena de marzo

La inflación en México aceleró su marcha durante la primera quincena de marzo de 2026 y alcanzó una tasa anual de 4.63%, presionada sobre todo por el aumento en los precios de frutas y verduras, así como por incrementos en servicios como el transporte aéreo y la comida preparada.

El dato coloca nuevamente a la inflación por encima del rango objetivo del Banco de México, que busca mantenerla en 3% con un margen de un punto porcentual hacia arriba o hacia abajo. Además, el resultado sorprendió al mercado, que esperaba una lectura considerablemente menor. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) avanzó 0.62% quincenal en la primera mitad de marzo. 

El repunte inflacionario no pasó desapercibido porque representa uno de los niveles más altos observados en los últimos meses y confirma que las presiones sobre el bolsillo de los hogares siguen presentes, especialmente en productos básicos de consumo diario.

Verduras y alimentos frescos vuelven a presionar la inflación

Uno de los principales motores del alza fue el componente no subyacente, que agrupa productos con precios más volátiles, como agropecuarios, energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno. En esta categoría se observó una fuerte aceleración quincenal de 1.96%, mientras que su tasa anual subió a 5.18%, reflejando el impacto del encarecimiento de alimentos frescos.

Dentro de ese rubro, las frutas y verduras destacaron por su fuerte aumento, con una variación de 8.34% quincenal y de 23.91% anual, un salto que explica buena parte de la presión inflacionaria de la quincena. 

El producto que más llamó la atención fue el jitomate, con un incremento de 32.17%, seguido por el pollo, que subió 3.18%. A ello se sumó el encarecimiento del transporte aéreo, cuyos precios aumentaron 21.86%, en un entorno donde también pesan los costos de movilidad y servicios. Estos movimientos confirman que la inflación no solo está afectando a los alimentos, sino también a rubros relevantes del gasto familiar y turístico. 

La inflación subyacente sigue elevada

Aunque el repunte más visible provino de los productos volátiles, el componente subyacente, considerado una señal más estable de la trayectoria de la inflación, también se mantuvo en niveles elevados. Este indicador, que representa cerca de tres cuartas partes del INPC y excluye bienes con alta volatilidad, aumentó 0.22% quincenal y se ubicó en 4.46% anual

Al interior de la inflación subyacente, persistieron las presiones en alimentos, bebidas y tabaco, que llegaron a 5.91% anual, así como en servicios, con una variación de 4.49% anual. En este último caso destacaron rubros como educación, con 5.96%, y otros servicios, con 5.22%. Esto sugiere que el fenómeno inflacionario no está limitado a choques temporales en productos agropecuarios, sino que sigue teniendo una base más amplia en distintos sectores de la economía.

Algunos productos bajaron, pero no compensaron el alza general

Pese al avance general de los precios, algunos bienes y servicios registraron bajas durante la quincena. Entre ellos figuraron los paquetes de internet, telefonía y televisión de paga, con una disminución de 3.47%; el huevo, con una baja de 1.33%; y el servicio de internet, que retrocedió 1.29%.

Sin embargo, estas reducciones no fueron suficientes para neutralizar el fuerte repunte de productos básicos como el jitomate ni el aumento en servicios de alta incidencia, por lo que el balance final terminó inclinándose claramente al alza.

Banxico enfrenta una decisión más complicada

El nuevo dato de inflación añade presión sobre la próxima decisión de política monetaria del Banco de México. El calendario oficial del banco central establece que los anuncios de política monetaria de 2026 se publican en jueves, y el siguiente anuncio programado tras este dato corresponde a finales de marzo. 

Con una inflación general otra vez por encima del rango objetivo y con señales de persistencia en alimentos y servicios, el margen para recortar la tasa de interés luce más estrecho. Aunque parte del mercado había anticipado espacio para una postura menos restrictiva, el repunte de marzo refuerza la expectativa de cautela por parte de la autoridad monetaria.

En otras palabras, el dato no solo refleja un nuevo golpe al poder adquisitivo de los consumidores, sino que también complica el panorama para una baja inmediata en el costo del dinero. Si la inflación sigue mostrando resistencia, Banxico podría optar por mantener sin cambios su postura por más tiempo del previsto.

Qué significa para las familias mexicanas

Para los hogares, esta aceleración de la inflación implica una presión directa sobre el gasto cotidiano. El encarecimiento de verduras, proteínas y alimentos preparados afecta sobre todo a las familias que destinan una parte importante de su ingreso a la compra de comida y transporte.

Cuando productos de alta rotación como el jitomate suben con tanta fuerza en tan poco tiempo, el impacto se nota rápidamente en mercados, tianguis, fondas y restaurantes. Y si al mismo tiempo continúan elevándose los servicios, la sensación de que “el dinero alcanza para menos” se vuelve más evidente.

En este contexto, la evolución de la inflación durante las próximas quincenas será clave para saber si el repunte fue un episodio transitorio o el inicio de una nueva etapa de mayor presión sobre los precios.

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