Tras la marcha del 8M, retiran vallas y quedan huellas de la protesta en el Zócalo de CDMX
Miles de mujeres participaron en la marcha del 8M en la Ciudad de México. Tras la movilización, autoridades retiraron vallas y limpiaron el Zócalo, donde quedaron pintas, carteles y memoriales en memoria de víctimas de feminicidio.
La plancha del Zócalo de la Ciudad de México amaneció con rastros visibles de la movilización feminista que marcó el Día Internacional de la Mujer. Tras la multitudinaria marcha del 8 de marzo, trabajadores del gobierno capitalino iniciaron el retiro de vallas metálicas y labores de limpieza, mientras permanecían en el lugar pintas, pancartas, consignas y objetos utilizados durante la protesta.
La movilización reunió a decenas de miles de mujeres, quienes recorrieron avenidas principales de la capital para exigir justicia por los feminicidios, mayor seguridad y el respeto pleno de sus derechos. Organizaciones feministas, colectivas y activistas coincidieron en que la jornada buscó visibilizar la violencia estructural que enfrentan las mujeres en México.
Participación masiva en la marcha del 8M
De acuerdo con estimaciones de autoridades de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, alrededor de 180 mil mujeres participaron en las distintas movilizaciones que se desarrollaron a lo largo del día en la capital.
La marcha principal partió de puntos emblemáticos como el Ángel de la Independencia y avanzó por Paseo de la Reforma, hasta llegar al Zócalo capitalino.
Durante el recorrido, los contingentes corearon consignas contra la violencia de género y portaron carteles con mensajes que denunciaban feminicidios, desapariciones y desigualdad laboral.
El Día Internacional de la Mujer, conmemorado cada 8 de marzo, surgió a principios del siglo XX como un movimiento global para exigir igualdad de derechos laborales y sociales. Actualmente, la fecha también se ha convertido en una jornada de protesta para denunciar violencias estructurales que enfrentan las mujeres en todo el mundo.
Exigencias centrales de la movilización
La protesta feminista en la capital mexicana reiteró demandas que se han mantenido durante los últimos años.
Entre los reclamos más visibles destacaron:
- Justicia para víctimas de feminicidio
- Acciones más contundentes contra la violencia de género
- Investigación efectiva de desapariciones de mujeres
- Igualdad salarial y oportunidades laborales
- Protección para activistas y defensoras de derechos humanos
Organizaciones civiles han advertido que México enfrenta una crisis de violencia contra las mujeres. De acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, el país registra cientos de feminicidios cada año, además de miles de denuncias por violencia familiar y agresiones sexuales.
Tensiones y confrontaciones en el Zócalo
Durante la llegada de algunos contingentes al Zócalo, se registraron momentos de tensión entre manifestantes y elementos de seguridad, particularmente en zonas donde se colocaron vallas metálicas para resguardar edificios históricos y sedes gubernamentales.
Las estructuras metálicas rodearon espacios cercanos al Palacio Nacional, sede del Poder Ejecutivo federal.
Algunas participantes intentaron retirar o intervenir estas vallas, lo que derivó en enfrentamientos aislados con policías que resguardaban la zona.
Organizaciones feministas criticaron el uso de estas barreras al considerar que simbolizan una respuesta institucional defensiva frente a las demandas de las mujeres.
Así quedó la plancha del Zócalo tras la protesta
Luego de que los contingentes comenzaron a retirarse durante la noche del 8 de marzo, brigadas de limpieza del gobierno capitalino iniciaron trabajos para retirar basura, pancartas y restos de materiales utilizados en la protesta.
La plancha del Zócalo quedó marcada por pintas feministas, veladoras, flores y carteles con nombres de víctimas de feminicidio, que muchas manifestantes colocaron como memorial simbólico.
Al amanecer del día siguiente, las autoridades comenzaron también el desmontaje de las vallas metálicas que rodeaban el perímetro de edificios gubernamentales.
Mientras avanzaban los trabajos de limpieza, algunas de las consignas pintadas en el suelo y en las estructuras urbanas seguían visibles, recordando el mensaje central de la movilización: exigir justicia y poner fin a la violencia contra las mujeres.
Un movimiento que sigue creciendo
Las marchas del 8M en la Ciudad de México se han consolidado en los últimos años como una de las movilizaciones sociales más grandes del país.
Cada año, miles de mujeres se suman a las protestas para denunciar desigualdades persistentes y exigir políticas públicas más eficaces para garantizar su seguridad.
Para muchas participantes, las huellas que quedan en el Zócalo tras la protesta no representan vandalismo, sino memoria colectiva y denuncia pública.
Las consignas pintadas, los nombres escritos en carteles y los memoriales improvisados forman parte de un movimiento que busca mantener visible la problemática de la violencia de género en México.


